Juicio, con Tribunal de Jurado, contra tres jóvenes acusados de la muerte de Yoel Quispe
Un testigo señala al autor confeso de la muerte de Yoel Quispe: «Pidió una navaja antes de apuñalarlo»
Los presentes coincidieron en señalar que antes del apuñalamiento se produjo una pelea en la que participaron la víctima y otros jóvenes
El juicio por la muerte de Yoel Quispe, el joven de 22 años que falleció tras ser apuñalado durante la madrugada de Nochebuena de 2023 en La Coruña, ha dejado este martes una de las declaraciones más impactantes desde que comenzó la vista oral en la Audiencia Provincial. Uno de los testigos que compareció ante el Tribunal del Jurado aseguró haber escuchado al autor confeso de la agresión mortal pedir un arma blanca en medio de la pelea. Según su relato, el acusado pronunció una frase que ahora centra parte de la atención del proceso: «Que me dé mi amigo la navaja, me da igual que me lleven preso».
La declaración se produjo durante una sesión marcada por los testimonios de varios jóvenes que se encontraban en la zona de la calle Juan Flórez la noche de los hechos. Los presentes coincidieron en señalar que antes del apuñalamiento se produjo una pelea en la que participaron la víctima y otros jóvenes, algunos de ellos ya condenados por lesiones en un procedimiento separado.
Una pelea que acabó en tragedia
Los testigos explicaron que el enfrentamiento comenzó con una primera discusión que fue aumentando de intensidad hasta derivar en varias peleas consecutivas. Algunos aseguraron que Yoel Quispe se encontraba muy alterado y que llegó a golpear a otros jóvenes presentes en el lugar. Sin embargo, ninguno afirmó haber visto el momento exacto del apuñalamiento ni la navaja utilizada. Lo que sí recordaron fue la escena posterior, con la víctima tendida en el suelo y perdiendo sangre.
Uno de los amigos de Yoel relató que trató de calmarlo durante la pelea. «Le dije que parara, que se tranquilizase», declaró. Según explicó, el joven no respondió y poco después cayó hacia atrás gravemente herido. Durante gran parte de las declaraciones se repitieron expresiones como «no lo vi» o «no lo recuerdo», algo que los propios testigos atribuyeron al consumo de alcohol durante aquella noche. Todos coincidieron, no obstante, en que los acontecimientos se desarrollaron de forma muy rápida.
La Fiscalía mantiene que los hechos constituyen un delito de homicidio y solicita una pena de 14 años de prisión para el joven que confesó haber asestado la puñalada mortal. El Ministerio Público descarta la existencia de asesinato al entender que no concurre la circunstancia de alevosía.
Aun así, el fiscal calificó la agresión como un «acto de violencia despiadado» y sostuvo que el acusado asumió las consecuencias mortales de su acción. Las acusaciones particulares, que representan a los padres de Yoel Quispe, mantienen una posición más dura. Consideran que los hechos deben ser juzgados como un asesinato y sostienen que la actuación no fue obra de una única persona.
Según esta versión, además del presunto autor material de la puñalada, otro de los acusados habría facilitado la navaja utilizada en la agresión. Por ello solicitan penas que alcanzan los 25 años de prisión para los principales implicados.
Una decisión «fatídica» para la defensa
Por su parte, las defensas niegan que existiera una acción planificada o coordinada. El abogado del joven que reconoció haber apuñalado a la víctima atribuyó lo ocurrido a una «decisión fatídica» influída por la juventud de los implicados y por el consumo de alcohol y drogas.
Además, sostiene que su cliente intervino inicialmente para intentar separar una pelea y que fue la propia víctima quien lo agredió primero.
Las defensas de los otros dos procesados rechazan cualquier participación en el homicidio y afirman que no existe prueba alguna que permita considerarlos cooperadores necesarios o cómplices de la agresión mortal.
El juicio continuará en los próximos días con nuevas declaraciones y pruebas destinadas a esclarecer el grado de implicación de cada uno de los acusados en una muerte que causó una profunda conmoción en A Coruña durante las fiestas navideñas de 2023.