Pulpo de Garelos
La fecha en la que tienes que pedir pulpo para tener más posibilidades de que sea gallego y no marroquí
La temporada de veda se acaba y con ello, el pulpo fresco vuelve a las lonjas
Queda un día para que se acabe la veda del pulpo en Galicia. Según lo establecido en el plan de la Xunta, la actual campaña de pesca finalizó a las 23:59 horas del 1 de mayo y se reactivará este 1 de julio a las cinco de la mañana.
Durante este período de dos meses quedó expresamente prohibida la captura, tenencia a bordo, trasbordo, desembarco, almacenamiento, venta o comercialización del pulpo por medio de cualquier arte. Además, las embarcaciones que se dedican a su captura con el arte de la nasa tuvieron que retirar estos aparejos de su calamiento y llevarlos a puerto.
Esta veda, impuesta para permitir la supervivencia y la viabilidad del pulpo a pesar de la gran demanda, tiene un efecto secundario: la entrada masiva de pulpo marroquí en España.
Aunque su sabor y su textura son distintos, es frecuente encontrar pulpo de procedencia extranjera en los restaurantes de Galicia así como en los del resto del país donde esto sucede, aún, con más frecuencia.
Pulpo gallego en tu plato
Si lo que quieres es que el pulpo de tu plato sea gallego, tienes que tener en cuenta varios aspectos. El primero y más sencillo, preguntar en los restaurantes y bares en los que consumas dicho producto. De esta manera, podrás saber si el local que has elegido tiene pulpo gallego fresco, congelado o tiene pulpo procedente de Marruecos o Francia.
Pulpo a la gallega
También es importante tener en cuenta los tiempos. El pulpo fresco capturado en las costas gallegas suele llegar a los restaurantes en un plazo de 24 horas desde su descarga en la lonja. ara garantizar la máxima frescura, la flota artesanal cuenta con redes de reparto rápido para entregas directas a la hostelería.
Sin embargo, para que el pulpo quede tierno, los cocineros deben pasar por un proceso de congelación obligatoria (mínimo 48 horas, pero idealmente de 4 a 7 días) que rompe sus fibras musculares. Por ello, el pulpo que se sirve hoy en tu plato puede haber sido pescado hace unos días y conservado para mejorar su textura.
Diferencias visibles
Otra opción es observar el ejemplar. Eso sí, la historia se complica si lo haces una vez cocinado. El pulpo gallego, conocido científicamente como Octopus vulgaris, tiene un cuerpo robusto y cabezón, con tentáculos largos y fuertes ventosas. Su piel es marrón claro con manchas y su tono es vivo y brillante y textura rugosa.
El pulpo marroquí, por otro lado, tiene un cuerpo más alargado y delgado, tentáculos más finos y menos ventosas. Su textura es un poco más firme que la del pulpo gallego.
En cuanto al tamaño, el pulpo gallego suele pesar alrededor de 2 kilos, mientras que el pulpo marroquí pesa aproximadamente 1 kilo.