Tienda de campaña del peregrino acampado en el Obradoiro
El hotel más caro de Santiago: un peregrino se enfrenta a una multa de miles de euros por acampar en el Obradoiro
El turista ha sido desalojado por la Policía Local por segundo día consecutivo en los soportales del Pazo de Raxoi
Cuando un par de agentes de la Policía Local desalojaron este lunes a un peregrino que había dormido con su tienda de campaña bajo los soportales del Pazo de Raxoi, no imaginaron que la escena se volvería a repetir apenas unas horas más tarde.
Sin embargo, el caminante, un ciudadano de nacionalidad alemana, regresó a la mítica plaza de Santiago de Compostela, el kilómetro cero del Camino, para plantar de nuevo su lona esa misma noche, durante la madrugada del martes.
Tienda de campaña del peregrino acampado en el Obradoiro
Una situación que ha obligado a los agentes a intervenir de nuevo. Antes de las ocho de la mañana, volvieron a desalojar a este turista que parece decidido a convertir los soportales del Ayuntamiento en su hotel particular. Tras esta segunda detención e identificación en menos de 24 horas, la paciencia del Ayuntamiento se ha agotado por completo.
Expediente sancionador
Las autoridades de Santiago ya han iniciado un expediente sancionador por reincidencia grave que podría acarrear una severa multa económica, lanzando un mensaje contundente contra el incivismo en pleno corazón de la capital de Galicia.
El montante podría ascender a miles de euros debido a la reincidencia de su conducta y al tratarse de un entorno protegido, catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Aunque el caso se habría saldado con una sanción leve de haber sido un hecho aislado, la reiteración del turista hace que la cuantía económica se pueda elevar considerablemente. Un castigo financiero que podría ser aún mayor si se incorpora un cargo adicional por desobediencia a la autoridad.
La alcaldesa compostelana, Goretti Sanmartín, confía en que este incidente no siente un precedente y se quede en una «cuestión puntual». «Creo que la inmensa mayoría de la gente que visita Santiago sabe comportarse y respeta las normas de convivencia básica», ha asegurado la regidora, apelando al civismo generalizado de los miles de caminantes que abarrotan la capital de Galicia.