Xabier Ron junto a Yolanda Díaz y Xosé Manuel Beiras, en una imagen de 2012
Yolanda Díaz ya acumula tres condenados por pederastia en su círculo cercano
La última condena es un ejemplo más. Anteriormente, otro profesor y fundador de En Marea violó a una alumna. Además, uno de sus asesores fue condenado por tenencia de pornografía infantil
Este miércoles se hacía pública la sentencia que condenaba a nueve años de cárcel a Xabier Ron, exdiputado de AGE, coalición liderada por Yolanda Díaz. Ron violó a una de sus alumnas cuando esta tenía 12 años. El condenado practicó, además, el sadismo y llegó a transmitirle una enfermedad infecciosa, la sífilis.
Pero este no es el primer caso de pedofilia en el círculo cercado de la actual ministra de Trabajo y vicepresidenta, sino que existen dos condenados por la justicia que trabajaron en el entorno de la fundadora de Sumar y que han sido condenados por violar a menores.
El 3 de octubre de 2017, el Juzgado de lo Penal número 3 de La Coruña condenó a Ramiro Santalices a un año de prisión como autor de un delito de posesión de pornografía infantil. El procedimiento judicial arrancó en 2016, cuando la Policía irrumpió en el Parlamento de Galicia para detener a Santalices. En ese momento, trabajaba como asesor de Yolanda Díaz, entonces diputada autonómica.
Pero la cosa no acaba ahí; ambos llevaban veinte años trabajando juntos. Primero en el Ayuntamiento de Ferrol, donde Díaz era concejal. Fue allí donde llegó la primera denuncia por parte de otros dos ediles sobre la posesión de pornografía infantil por parte de Santalices.
Estos dos militantes se lo comunicaron a Díaz, que se negó a denunciar a Santalices alegando que «debía de ser un virus». Los militantes que alertaron de los hechos, atónitos, decidieron acudir motu proprio a una comisaría y denunciar el hallazgo. Cuando Díaz se enteró, requisó el ordenador y se lo llevó a su casa. Finalmente, entregó el dispositivo, pero la jueza no pudo encontrar ningún archivo sospechoso. La ahora vicepresidenta expulsó a los concejales que denunciaron la situación en primer momento.
Fue entonces cuando Díaz volvió a incorporarle a su equipo y cuando fue detenido y, posteriormente, condenado a un año de prisión.
Martiño Ramos, también profesor
El tercer caso es el de Martiño Ramos, condenado a 13 años de cárcel por violar y maltratar a una de sus alumnas, menor de edad. Ramos fue también fundador de En Marea junto a Yolanda Díaz.
Fue la Audiencia Provincial de Orense la que, en julio del 2024, le condenó por abusar sexualmente y violar a una alumna menor de edad con la que inició contacto a través de Instagram.
En los hechos probados de la resolución a la que ha tenido acceso El Debate, se relata que el acusado contactó con la menor cuando estaba en 6º de primaria. Lo hizo bajo un perfil falso con el nombre de «Bigotes» y después «Chato» iniciándose «entre ambos una relación virtual en la que el acusado se presentaba como un apoyo emocional para ella intentando ayudarla a solucionar sus problemas para después pedirle fotos desnuda y videos masturbándose».
La comunicación cesó durante un tiempo. Sin embargo, cuando la menor estaba en 1º de la ESO, el exsocio de Yolanda Díaz le pidió, de nuevo, fotos sin ropa. Ante los mensajes, la niña le exigió que revelase su identidad. Fue entonces cuando el profesor le indicó que fuese al aula de música, donde descubrió quién era. «La menor se quedó en estado de shock, y el acusado la abrazó, le dijo que la quería mucho, que él la apoyaba, la sentó sobre sus piernas y la besó en la boca. A partir de ese momento, el acusado consiguió quedar con la niña en varias ocasiones en el colegio: dos en el baño de chicas, una en el aula de música y otra en el aula de informática. En esos encuentros el acusado la besaba, le tocaba los pechos y el culo, dándole también bofetadas y azotes en la cara y en el culo a modo de práctica sádica, y en el baño además le introducía los dedos en la vagina», reveló la resolución judicial.
De esta manera, son ya tres los condenados por casos relacionados con la pedofilia en el entorno de la vicepresidenta, a la que la oposición recrimina estos hechos y la falta de coherencia en su discurso.