Una ruta junto al mar que une siete playas
Siete playas, acantilados y vistas al Atlántico: la ruta costera de Galicia perfecta para un día de verano
Ideal para hacer en familia o con amigos, permite descubrir algunos de los rincones más espectaculares del litoral coruñés mientras se camina junto al océano
El verano en Galicia no siempre significa jornadas de calor intenso y cielos completamente despejados. De hecho, los días nublados o con temperaturas más suaves, como los que está dejando este mes de julio, invitan a cambiar las largas horas de playa por otros planes al aire libre igual de atractivos. Senderismo, rutas ciclistas, paseos marítimos o recorridos por espacios naturales se convierten en una excelente alternativa para disfrutar del paisaje sin sufrir las altas temperaturas.
En Galicia hay rutas que lo tienen todo: vistas al mar, playas de aguas cristalinas, senderos y un entorno natural privilegiado. Una de ellas está muy cerca de La Coruña y se ha convertido en uno de los planes favoritos para quienes buscan disfrutar del verano sin alejarse de la costa. Ideal para hacer en familia o con amigos, permite descubrir algunos de los rincones más espectaculares del litoral coruñés mientras se camina junto al océano.
Recorrido por siete playas coruñesas
Se trata de la Senda Azul de Arteixo, un recorrido situado a apenas 20 minutos de la ciudad herculina que puede realizarse tanto caminando como en bicicleta y que, gracias a su trazado completamente asfaltado, resulta accesible incluso para quienes no están acostumbrados a practicar senderismo. Con una longitud de 6,45 kilómetros, esta ruta litoral conecta siete de las nueve playas del municipio de Arteixo, ofreciendo un recorrido tranquilo con el Atlántico como compañero permanente.
Uno de los grandes atractivos de esta senda es su facilidad. Si se realiza a pie, el trayecto puede completarse en aproximadamente dos horas, aunque muchos visitantes prefieren dedicar más tiempo para detenerse en los distintos arenales, disfrutar de las vistas o hacer una pausa en alguno de los bancos repartidos a lo largo del recorrido. También es una opción muy recomendable para quienes quieren iniciarse en las rutas en bicicleta, ya que el carril habilitado permite pedalear con comodidad.
La mayoría de los visitantes inicia el paseo en la playa de Sabón, donde comienza oficialmente la senda ciclista. A los pocos kilómetros aparece uno de los puntos más fotografiados del recorrido: el monumento al Mirón de Arteixo, una escultura que se ha convertido en uno de los símbolos del municipio. Desde aquí, el paisaje comienza a transformarse, las playas adquieren un aspecto mucho más natural, los acantilados ganan protagonismo y el Atlántico muestra toda su fuerza.
Estas son las playas del recorrido
Las vistas sobre el océano, las pequeñas calas y las zonas más agrestes de la costa ofrecen una imagen muy distinta a la del inicio de la ruta. A lo largo del itinerario aparecen las playas de Sabón-Alba, A Salsa-Repibelo, Hucha, Valcobo, Combouzas y Barrañán, además de otro pequeño tramo litoral integrado en el recorrido. De entre todas ellas, cuatro cuentan con el distintivo de Bandera Azul, reconocimiento que certifica la calidad ambiental de sus aguas y servicios, Combouzas, Valcobo, A Hucha y A Salsa-Repibelo.
La Senda Azul de Arteixo forma parte de un grupo muy reducido de itinerarios reconocidos con esta distinción en Galicia. Las sendas azules son recorridos litorales que comienzan, terminan o atraviesan playas galardonadas con Bandera Azul, combinando patrimonio natural, accesibilidad y educación ambiental.
En toda Galicia existen únicamente nueve Sendas Azules, por lo que este itinerario posee un valor añadido para quienes buscan descubrir espacios diferentes sin alejarse demasiado de la ciudad.
Con paisajes atlánticos, playas de Bandera Azul, carril bici y una dificultad prácticamente inexistente, la Senda Azul de Arteixo se ha consolidado como uno de los planes más completos para disfrutar del verano gallego cuando el tiempo invita más a pasear que a pasar horas bajo la sombrilla.