Una lata de sardinas
Así son las sardinas 'afogadas', una de las recetas más tradicionales y desconocidas de Galicia
Esta denominación hace referencia a la forma de cocinarlas ya que en castellano significa sardinas ahogadas
La gastronomía gallega es uno de los grandes reclamos de la comunidad y uno de los principales motivos por los que miles de viajeros la visitan cada año. Más allá de productos tan conocidos como el marisco, el pulpo á feira o la empanada, el recetario tradicional gallego conserva decenas de elaboraciones que, a pesar del paso del tiempo, todavía forman parte de la identidad culinaria de muchas familias. Son platos nacidos de la cocina de aprovechamiento, elaborados con ingredientes sencillos, pero capaces de ofrecer sabores únicos.
Entre esas recetas menos conocidas se encuentran las sardinas 'afogadas', un plato que durante décadas fue habitual en numerosas villas marineras de Galicia y que continúa preparándose en muchos hogares siguiendo las mismas técnicas de antaño. Aunque fuera de la comunidad apenas es conocido, constituye uno de los mejores ejemplos de cómo la cocina tradicional gallega ha sabido sacar el máximo partido a uno de los pescados más abundantes y apreciados del litoral atlántico.
Una receta ligada al mar gallego
La sardina ha sido durante siglos uno de los pilares de la alimentación en Galicia. La abundancia de este pescado azul en las costas gallegas y su precio asequible hicieron que se convirtiera en un alimento básico para numerosas familias, especialmente en las localidades marineras.
Su consumo dio lugar a una gran variedad de preparaciones. Las sardinas asadas son probablemente las más populares y cada verano protagonizan fiestas gastronómicas y celebraciones como las tradicionales sardiñadas o la noche de San Juan.
Así son las sardinas afogadas
Sin embargo, existen otras recetas mucho menos conocidas que forman parte del patrimonio culinario gallego, entre ellas las 'afogadas'. En gallego, 'afogadas' significa ahogadas, una denominación que hace referencia a la forma de cocinarlas.
Lejos de freírlas o prepararlas directamente a la parrilla, las sardinas se cocinan lentamente cubiertas por un abundante sofrito de cebolla, donde terminan haciéndose con su propio jugo y el del resto de ingredientes.
Así se elabora esta excepcional receta
La sencillez es una de las grandes virtudes de esta receta. Las protagonistas son las propias sardinas, acompañadas únicamente por ingredientes básicos. La elaboración comienza con un sofrito elaborado a fuego lento con abundante cebolla cortada en juliana, ajo, aceite de oliva y hojas de laurel. El objetivo es que la cebolla se cocine despacio hasta adquirir una textura muy tierna y un ligero dulzor natural.
Cuando el sofrito alcanza ese punto, se incorporan las sardinas limpias y se cocinan tapadas durante apenas unos minutos. En función de la tradición familiar o de la zona de Galicia donde se preparen, algunas recetas añaden un chorro de vino blanco, mientras que otras prefieren incorporar un poco de vinagre, que aporta un punto de acidez y ayuda a conservar mejor el plato.
También existen variantes que incluyen pimentón dulce o picante, aunque la esencia de las sardiñas afogadas siempre reside en respetar el protagonismo del pescado y el sabor de la cebolla lentamente cocinada.
En un momento en el que la cocina tradicional vive un renovado interés y cada vez son más los viajeros que buscan descubrir la cultura de un territorio a través de sus platos, recetas como las sardiñas afogadas reivindican el enorme patrimonio culinario que conserva Galicia.