La ermita gallega atrapada por el AtlánticoWeb Rías Altas

La ermita gallega atrapada por el Atlántico: el mar la hace desaparecer dos veces al día

Hay lugares en Galicia donde el mar no solo dibuja el paisaje, sino que también decide cuándo pueden visitarse

Hay lugares en Galicia donde el mar no solo dibuja el paisaje, sino que también decide cuándo pueden visitarse. En la costa de Valdoviño, una pequeña ermita blanca desafía desde hace siglos el embate del Atlántico sobre un islote rocoso que queda completamente aislado cuando la marea sube.

Solo durante unas horas al día es posible alcanzar este singular templo, convertido en uno de los rincones más sorprendentes y fotografiados del litoral gallego.

Este es el singular templo gallego

Se trata de la Ermita da Virxe do Porto, un pequeño santuario que emerge sobre una roca frente al mar y cuya accesibilidad depende por completo de las mareas. Situada en la parroquia de Meirás, en el municipio coruñés de Valdoviño, la capilla se encuentra entre la Playa de la Cristina y el arenal de A Frouxeira, en un espacio natural protegido integrado en la Red Natura 2000.

Este tramo de costa es conocido por la fuerza de su oleaje y por atraer a numerosos aficionados al surf, pero también por albergar uno de los enclaves religiosos más singulares de Galicia. Y es que la principal peculiaridad de la ermita es su ubicación.

El edificio se levanta sobre un pequeño islote rocoso unido a tierra únicamente cuando el nivel del mar lo permite. Durante la bajamar, unas estrechas escaleras blancas permiten acceder al templo desde la costa. Sin embargo, cuando el Atlántico recupera terreno, el paso queda completamente cubierto por el agua y la ermita vuelve a quedar aislada.

Además de su espectacular emplazamiento, desde este punto se disfruta de una panorámica privilegiada del litoral de Valdoviño y del moderno faro de Punta Frouxeira, una de las construcciones más reconocibles de esta parte de las Rías Altas.

Un lugar de devoción frente al océano

Como ocurre con muchos lugares emblemáticos de Galicia, la historia de esta ermita también está envuelta en una leyenda que cuenta que varios pescadores encontraron una imagen de la Virgen flotando sobre las aguas del Atlántico y decidieron llevarla hasta tierra firme para protegerla. Sin embargo, al día siguiente la talla volvió a aparecer exactamente en el mismo lugar donde había sido hallada.

Tras repetirse el suceso, los marineros interpretaron que aquel era el lugar elegido por la Virgen y levantaron una pequeña ermita sobre las rocas para custodiar la imagen. Desde entonces, la Virxe do Porto, también conocida como Nuestra Señora del Mar, es considerada protectora de quienes salen cada día a faenar.

Más allá de su atractivo paisajístico, la ermita continúa siendo un importante punto de peregrinación para los vecinos de la comarca. Cada verano se celebra una tradicional romería marinera en honor a la Virgen, una cita que reúne a numerosos fieles y mantiene viva una tradición profundamente ligada a la identidad marítima de Valdoviño. Durante la festividad, la imagen sale en procesión y la pequeña capilla vuelve a convertirse en el centro de una celebración que une fe, mar y patrimonio.

Para acceder hasta ella es imprescindible consultar previamente el estado de las mareas, ya que únicamente puede alcanzarse caminando durante la bajamar. Precisamente esa dependencia del océano es lo que convierte cada visita en una experiencia diferente.