Peregrinos en la plaza de Obradoiro
Agosto en Santiago de Compostela: de la alegría del peregrino al hartazgo de algunos vecinos
Gran parte de la ciudad vive del turismo. Sin embargo, muchos consideran que algunos peregrinos se extralimitan a su llegada a Santiago
Sólo ha pasado una semana de agosto y los vecinos de Santiago de Compostela no pueden más. La abundante llegada de peregrinos a la capital gallega deja imágenes de todo tipo, algunas de ellas impiden quedarse con la importancia de la peregrinación y muestran la falta de educación de algunos de los caminantes.
Agosto es uno de los meses de mayor presión peregrina sobre Santiago. En el mismo mes de 2025, hasta el último fin de semana, se habían entregado cerca de 70.000 Compostelas. Sólo el viernes 29 se expidieron 3.178 y el sábado 30, 2.835. La afluencia de peregrinos se mantenía por encima de 2.000 diarios.
Este año se espera que las cifras sean aún mayores y las quejas no han tardado en aparecer. Muchos son los que consideran que la llegada es «masiva» y que se necesita una mayor regulación para evitar imágenes como la difundida de manera viral en redes donde puede apreciarse a peregrinos cambiándose de ropa en plena plaza del Obradoiro.
La dificultad de encontrar un equilibrio es un tema recurrente cada verano. Mientras algunos vecinos ven como la ciudad de llena e impide que sigan con su vida de manera normal, los hosteleros y los peregrinos agradecen el trasiego. Uno de los vídeos que han provocado división de opiniones ha sido el de la Pastoral Juvenil de San Carlos Borromeo donde se ve a un grupo de peregrinos cantando a su llegada a Santiago.
En contraposición con otras imágenes donde sí se aprecia la mala educación de algunos peregrinos, el grupo únicamente muestra su alegría por haber terminado el Camino. Sin embargo, muchos son los que opinan que no es apropiado y que se trata de un hecho que puede molestar a los vecinos.
La opinión continúa muy dividida. Algunos vecinos consideran que se trata de una característica propia de la capital y que, incluso, beneficia a los negocios. Por otro lado, parte de los vecinos piensan que los ingresos de estos meses no compensan ciertas molestias ocasionadas.