Esther Fontán Prado y Eva Martínez Acón
La carta a Ferraz de las concejalas acosadas por Inés Rey: «Es difícil que más mujeres se animen a denunciar»
Las perjudicadas han recurrido la decisión del partido de cerrar el expediente contra la alcaldesa
Pocas son las esperanzas que les quedan a Esther Fontán Prado y Eva Martínez Acón, ex concejalas del Ayuntamiento de La Coruña y denunciantes de su alcaldesa, Inés Rey, y su teniente alcalde, José Manuel Lage por acoso laboral y «trato vejatorio».
En un tira y afloja con el partido, donde el PSOE ha tirado más que aflojado, las dos perjudicadas han visto como su posibilidad de explicar lo ocurrido han quedado reducidas al mínimo.
Por ello, Fontán y Martínez gastarán su última bala y recurrirán la decisión de la formación política de dar carpetazo interno a su denuncia.
«Los motivos que nos han llevado a presentar dicho recurso no son otros que la ausencia de garantías procedimentales de las que ha adolecido el rápido y expeditivo proceso que, a nuestro juicio, contiene serias irregularidades», apuntan en un comunicado.
Las denunciantes recuerdan que no pudieron presentar una grabación de audio como prueba pero la alcaldesa sí tuvo opción de presentar varios mensajes de Whatsapp.
Además, apuntan «nos sorprende la arbitrariedad que se refleja en el hecho de que no se haya llamado a declarar a ningún testigo, impidiéndonos así contrastar las versiones de los denunciados y las nuestras, puesto que con los testimonios se tendría una percepción más completa y auténtica de los hechos».
Falta de imparcialidad
Las es concejalas denuncian el de que la persona elegida como instructora sea una militante de base de la misma Agrupación Local de la que Inés Rey es secretaria general, hecho del que se enteraron en el mismo momento de la ratificación/declaración ante ella. «Desde luego esto no garantiza la objetividad y la imparcialidad del proceso, quizás hubiera sido más oportuno acudir a un compañero o compañera de otra Agrupación de la provincia», subrayan en su comunicado.
«Ante todo esto cabe preguntarse si todas esas actuaciones procedimentales tendrían cabida en nuestro sistema judicial o si serían automáticamente anuladas», se preguntan.
Además, las denunciantes ponen negro sobre blanco el cinismo que supone que el partido se convierta en adalid de los derechos de las mujeres mientras «no ampara y defiende a quien denuncia».
Las perjudicadas aseguran sentirse desamparadas y piden a Ferraz que si su objetivo es aclarar los casos de acoso y trato humillantes debe tratar estas denuncias de forma más transparente, sin anular pruebas de forma arbitraria y sin dejar de convocar a testigos”. «Esto es, sin duda alguna, lo más parecido a la indefensión que hemos conocido», finalizan.