Fiesta corsaria en Marín (Pontevedra)
Los piratas desembarcan en Galicia: la historia de la batalla contra los ingleses que cada verano se recrea en Marín
Más de dos siglos después, aquella contienda histórica se ha convertido en el origen de una de las fiestas más llamativas y multitudinarias del verano gallego
Galicia se adentra este fin de semana en uno de los momentos de mayor actividad festiva del verano. Con las fiestas patronales, las verbenas, los mercados tradicionales y las recreaciones históricas repartidas por toda la comunidad gallega, las calles de numerosos municipios volverán a llenarse de vecinos y visitantes.
Una de las más singulares es la Fiesta Corsaria de Marín, una celebración que cada verano invita a viajar en el tiempo y que tiene como protagonista a Juan Gago de Mendoza, el capitán local que en agosto de 1800 se enfrentó a los barcos británicos durante la conocida como batalla de Aguete. Más de dos siglos después, aquella contienda histórica se ha convertido en el origen de una de las fiestas más llamativas y multitudinarias del verano gallego.
Un viaje al pasado: Marín vuelve al 1800
Desde 2012, Marín se sumerge cada verano en su pasado histórico con la celebración de la Fiesta Corsaria, una cita que ha ido creciendo hasta convertirse en una de las recreaciones históricas más populares de Galicia. Durante dos jornadas, el casco urbano cambia por completo de aspecto. Estandartes, redes, cañones, puestos de mercado, embarcaciones y trajes de época recuerdan el ambiente de comienzos del siglo XIX, mientras vecinos y visitantes participan en una programación que combina historia y ocio.
La fiesta alcanza uno de sus momentos más esperados con la recreación de la invasión inglesa y de la batalla que enfrentó a los marineros de Marín con las tropas británicas. Durante la representación, las calles de la localidad se convierten en un gran escenario al aire libre con combates, música, actuaciones, talleres, espectáculos y actividades para todos los públicos. Este año, buena parte de los actos principales se concentrarán el sábado 15 de agosto, señalado como el gran día de la Fiesta Corsaria
Para comprender por qué Marín se convierte cada agosto en una villa corsaria hay que viajar hasta el 22 de agosto de 1800. En aquel momento, una fragata española llamada Alcudia navegaba por aguas gallegas transportando un importante cargamento de plata destinado al almacén del reino en Pontevedra. Los barcos ingleses intentaron hacerse con el control de la embarcación y apoderarse de su carga. Fue entonces cuando entraron en acción los barcos marinenses dirigidos por Juan Gago de Mendoza, que se enfrentaron a los británicos en las proximidades de Aguete.
La victoria convirtió a Gago de Mendoza en una figura de enorme relevancia en la zona. Su actuación fue recompensada con la medalla de plata al mérito y el grado de capitán. Poco después, a finales de agosto de ese mismo año, su cuadrilla volvió a enfrentarse a los ingleses en Ferrol, donde también consiguió imponerse.
La historia tiene además un componente especialmente llamativo: Gago de Mendoza contaba con una patente de corso otorgada por el rey Carlos IV, lo que le permitía actuar legalmente contra las embarcaciones enemigas. Una de sus bases navales se encontraba en La Guardia, una zona estratégica en aquel momento debido a la alianza entre Portugal y los británicos.
Un corsario con mucha historia
La historia de Juan Gago de Mendoza no terminó en Aguete. Su figura volvería a adquirir protagonismo años después, durante la Guerra de Independencia española. El marinense ejerció como comandante de las alarmas del Morrazo frente a las tropas francesas y participó en diferentes episodios de la resistencia gallega contra la ocupación napoleónica.
En abril de 1809 intervino en la liberación de Marín y posteriormente participó en la batalla de Ponte Sampaio, uno de los episodios fundamentales de la resistencia contra las tropas francesas en Galicia. También tomó parte en la reconquista de Vigo junto a las tropas dirigidas por Bernardo González del Valle, conocido como Cachamuíña.
Por eso, la Fiesta Corsaria no se limita a recordar una batalla naval. La celebración reivindica también la figura de un personaje histórico vinculado a Marín y a algunos de los episodios militares más importantes que se vivieron en Galicia entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.
Ese es precisamente uno de los principales atractivos de esta fiesta histórica pues no se limita a contar la historia de Marín, sino que convierte sus calles en el escenario de esa historia. Y cada agosto, la batalla de Aguete vuelve a librarse, aunque esta vez entre representaciones, música, pólvora y cientos de personas dispuestas a viajar durante unas horas hasta el año 1800.