Castillo donde ser realizará la cata a ciegas,HombreDHojalata vía Wikipedia

El reto que pone a prueba a los amantes del vino en un castillo de Galicia: una cata a ciegas entre viñedos

No habrá botellas a la vista ni etiquetas que permitan descubrir de antemano qué vino llega a la copa

Hay experiencias que van mucho más allá de sentarse delante de una copa de vino. En Galicia, una de ellas tendrá lugar este jueves, 20 de agosto, en un escenario especialmente singular:

La cita lleva por título 'El reto del sommelier' y pondrá el punto final al programa Cata con Historia, una iniciativa promovida por la Deputación de Pontevedra para acercar a los visitantes al patrimonio del castillo y, al mismo tiempo, descubrir la riqueza y diversidad de los vinos de la Denominación de Origen Rías Bajas.

Así es esta degustación tan singular

El escenario elegido no es casual. El Castillo de Sotomayor se encuentra en un recinto de aproximadamente 23 hectáreas, en cuyo interior se extiende un viñedo propio de cuatro hectáreas. Las cepas fueron plantadas en 1984 y reúnen diferentes variedades autóctonas. La más representativa es la albariño, estrechamente vinculada a la identidad de los vinos de Rías Bajas, aunque el viñedo también cuenta con otras variedades blancas como godello, torrontés, loureiro y treixadura.

El patrimonio vitivinícola del espacio se completa con variedades tintas como mencía y sousón. Una diversidad que permite entender por qué la propuesta de las Catas con Historia no se limita a degustar vinos, sino que busca relacionarlos con el territorio en el que nacen. La propuesta cambia el formato habitual de una degustación. Los asistentes no tendrán simplemente que probar diferentes referencias y conocer sus características; esta vez tendrán que adivinar qué hay en la copa.

La actividad reunirá a 15 personas, que participarán por parejas o en pequeños grupos. La clave estará en los sentidos: observar el vino, percibir sus aromas, identificar sus sabores y tratar de relacionarlos con las pistas que irá proporcionando el sumiller Jacobo Rivas, responsable de la selección de los vinos de las diferentes jornadas del programa. Las pistas del especialista serán fundamentales para avanzar en el reto.

El objetivo es convertir la cata en un juego. Cada grupo tendrá que poner a prueba sus conocimientos y su capacidad para reconocer las características de los vinos sin contar con la información que normalmente proporciona una botella. Además, la experiencia se acompañará de productos locales de temporada, de manera que el vino no será el único protagonista de una jornada planteada como un recorrido por algunos de los sabores y paisajes más reconocibles de la provincia de Pontevedra.

El propio castillo aporta además un elemento diferencial. La experiencia se desarrolla en un espacio histórico rodeado de naturaleza y viñedos, convirtiendo la degustación en una actividad que combina patrimonio, gastronomía y enología.

Plazas agotadas en media hora

La expectación generada por el programa quedó patente incluso antes de que comenzasen las actividades. La Deputación de Pontevedra habilitó un total de 45 plazas, repartidas en tres jornadas de 15 participantes cada una, y el cupo se completó en apenas media hora después de abrirse el plazo de inscripción el pasado 31 de julio.

El programa arrancó el 6 de agosto con 'Rías Bajas de norte a sur', una cata horizontal diseñada para recorrer las cinco subzonas de la Denominación de Origen Rías Bajas: Val do Salnés, Condado do Tea, O Rosal, Ribeira do Ulla y Soutomaior. La propuesta buscaba mostrar cómo factores como el suelo y la proximidad al Atlántico pueden influir en las características de los vinos y en la expresión de variedades autóctonas como el albariño. Como en el resto de las sesiones, la degustación estuvo acompañada de productos locales de temporada.

La segunda cita tuvo lugar el 12 de agosto bajo el nombre 'El eclipse en el viñedo'. En esta ocasión, el vino compartió protagonismo con uno de los grandes acontecimientos astronómicos del verano. La sesión planteó un recorrido de la luz a la sombra, desde vinos más jóvenes y luminosos hasta referencias con mayor crianza, mientras los asistentes podían seguir el eclipse con material homologado y recibir una breve explicación sobre el fenómeno.

Ahora será el turno del tercer y último encuentro. 'El reto del sommelier' que cerrará este ciclo con una propuesta diferente: menos centrada en explicar lo que hay en la copa y más enfocada en conseguir que los propios participantes sean capaces de descubrirlo. La combinación de misterio, competición amistosa y conocimiento convierte así la última jornada en una experiencia especialmente pensada para quienes disfrutan del vino, pero también para quienes quieren aprender a identificar sus matices de una forma diferente.

El Castillo de Sotomayor se convertirá durante unas horas en un particular escenario de investigación enológico. Quince participantes, varias copas, pistas y un objetivo: descubrir qué vino tienen delante sin poder recurrir a la etiqueta. Todo ello, entre los viñedos de una fortaleza histórica y acompañado por productos de temporada de Galicia.