Galicia suma otro cierre por contaminación: el problema ya llega a sus playas fluviales

Galicia suma otro cierre por contaminación: el problema ya llega a sus playas fluviales

Galicia suma otro cierre por contaminación: el problema ya llega a sus playas fluviales

La playa de Cabanelas, en Ribadumia, permanece cerrada al baño tras detectarse una contaminación microbiológica por encima de los límites permitidos

Galicia suma un nuevo cierre de una zona de baño por contaminación microbiológica. La playa fluvial de Cabanelas, en el municipio pontevedrés de Ribadumia, ha sido cerrada temporalmente después de que los análisis realizados por la Consellería de Sanidade detectasen que la calidad del agua se encontraba por encima de los límites establecidos para el baño.

El nuevo caso amplía la lista de espacios de baño gallegos que este verano han tenido que cerrar o restringir el acceso al agua por problemas relacionados con su calidad. Una situación que ha afectado en las últimas semanas a distintos arenales de la provincia de Pontevedra y también a otros puntos del litoral gallego.

La novedad en este caso es que la medida afecta a una playa fluvial, situada en el interior de la provincia de Pontevedra, y no a uno de los tradicionales arenales de la costa. El Ayuntamiento de Ribadumia ha informado del cierre tras recibir los resultados de los controles sanitarios y ha señalado que la prohibición se mantendrá vigente hasta que nuevos análisis confirmen que el agua vuelve a cumplir los parámetros establecidos para el baño.

Un verano marcado por los problemas de la calidad del agua

El cierre de Cabanelas se suma a los episodios registrados durante las últimas semanas en diferentes playas gallegas. Entre ellas se encuentran A Punta, Samil y Alcabre, en Vigo; Portocelo, en Marín; y otros arenales situados en La Guardia y en las islas Cíes.

En algunos de estos casos, las autoridades sanitarias han establecido prohibiciones temporales de baño después de detectar niveles de contaminación microbiológica que hacían necesario adoptar medidas preventivas.

La situación ha obligado a mantener controles sobre la calidad del agua y a esperar a los resultados de nuevos análisis antes de levantar las restricciones. La recomendación o prohibición de baño se mantiene hasta comprobar que los parámetros vuelven a situarse dentro de los valores considerados seguros.

Ahora, el caso de Cabanelas añade un nuevo escenario al mapa de incidencias de este verano: la contaminación microbiológica no afecta únicamente a los grandes arenales gallegos, sino también a zonas fluviales utilizadas para el baño.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas