Dos personas se refrescan en unos chorros durante un día de la segunda ola de calor de verano en OrenseEP

Galicia registra su verano más caluroso desde que hay registros

De los 94 días de este periodo, la comunidad estuvo afectada durante 70 por un anticiclón al norte que impidió la llegada de borrascas atlánticas

Galicia ha cerrado un verano histórico al ser el más cálido de los últimos 65 años. Con una temperatura media de 21,4 grados —lo que supone una anomalía de 2,3 grados por encima de lo habitual—, el trimestre estival también ha destacado por la falta de agua, registrando un 22 % menos de precipitaciones a pesar del alivio que supusieron las dos borrascas a finales de agosto.

Así lo ha dado a conocer este miércoles el coordinador de Meteogalicia, Juan Taboada, que ha presentado el balance climatológico del verano junto con la consejera de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez.

En conjunto, Taboada ha explicado que el verano en Galicia fue «muy cálido» y esta característica, las temperaturas elevadas, afectó a los tres meses, así como a las temperaturas máximas y mínimas, también las más elevadas de la serie histórica.

De los 94 días de este periodo, la comunidad estuvo afectada durante 70 por un anticiclón al norte que impidió la llegada de borrascas atlánticas, lo que considera «una anomalía cálida». En casi la mitad de las jornadas, en 42, hubo en algún punto de Galicia avisos por temperaturas máximas y en 33 jornadas hubo avisos por calor, esto es, temperaturas elevadas tanto en las máximas como en las mínimas que se prolongan durante varias jornadas.

22 % menos de precipitaciones

Este verano hubo episodios de calor más cortos que el verano pasado, pero más reiterados. Como ejemplo, Taboada ha explicado que solo en seis jornadas no se alcanzaron en Orense los 30 grados, aunque las temperaturas fueron más suaves en la costa.

La última semana de agosto «por fin rompió la tendencia» del anticiclón del norte, con la entrada de dos borrascas. Se trató, ha recordado el responsable de Meteogalicia, de una «semana bastante fría» para la época del año. De hecho, tanto Santiago como Orense midieron esos días la temperatura máxima más baja nunca registrada en un mes de agosto.

En cuanto a las lluvias, la distribución fue irregular. Frente a un mes de junio y julio «muy secos», en los que «llovió menos de lo que cabría esperar», el mes de agosto «fue muy húmedo» por las lluvias de la última semana. En total, en el verano hubo hasta 19 avisos por tormenta, algunas de ellas con granizo, y entraron dos borrascas consecutivas en los últimos días de agosto.

La media indica un 22 % menos de precipitaciones en conjunto, en relación a lo esperado. Sin embargo, agosto superó los datos, con un 73 % más de precipitaciones, mientras que junio tuvo un 50 % menos de lluvias y julio un 86 % menos.

«Nadie niega que hay un cambio climático vistas las estadísticas», ha dicho la consejera Ángeles Vázquez una vez presentados los datos que, ha avanzado, se utilizarán en el análisis futuro de las tendencias climáticas. «Hay que tomar determinaciones en función de los datos día a día, año a año y cada década, y trabajar siendo muy rigurosos», ha comprometido.