(Foto de ARCHIVO) Embalse de Baíña, a 8 de julio de 2026, en Baiona, Pontevedra, Galicia (España)
Galicia relega los embalses a la última opción de su plan contra la sequía
Por lo tanto, la Xunta descarta por el momento la construcción de nuevos embalses y lo sitúa como una posibilidad remota en su séptima medida
El pasado invierno fue el más húmedo en Galicia en los últimos 25 años. Sin embargo, este verano, los ayuntamientos gallegos se han visto obligados a aplicar medidas contra la sequía tales como apagado de fuentes o duchas de playa. Para aquellos que vivieron casi tres meses de lluvias constantes, es difícil entender la incapacidad de administración de los recursos hidrológicos en la comunidad.
La Oficina Técnica de la Sequía, en su reunión del 26 de agosto, acordó mantener en alerta por escasez severa los sistemas del Lérez-ría de Pontevedra y del Anllóns-costa de La Coruña, y en prealerta los sistemas Tambre-ría de Muros y Noia, Río Grande-Camariñas, Mandeo-Betanzos y Landro-Ouro, además de las medidas equivalentes a la alerta que se aplican en Bayona.
Así se recoge en un informe elevado por la Consejería de Medio Ambiente al Consejo de la Xunta. En el mismo puede leerse que «Augas de Galicia viene desarrollando en los últimos años actuaciones para mejorar la eficiencia y la resiliencia de los sistemas de abastecimiento, mediante la reducción de pérdidas en las redes, la digitalización y monitorización, la mejora de las infraestructuras existentes y el estudio de recursos complementarios como las aguas subterráneas o la reutilización». Sin embargo esto es, a todas luces, insuficiente.
En este contexto, la Xunta inicia la elaboración del PEREGA (Plan Estratégico para Reforzar la Eficiencia y la Garantía del Abastecimiento de Agua en Galicia), como instrumento de análisis estratégico que permitirá actualizar el conocimiento de los sistemas de abastecimiento, definir las necesidades futuras e identificar y priorizar la combinación de soluciones más adecuada en cada ámbito. Sus resultados servirán de base técnica para abordar la revisión del Plan General Gallego de Abastecimiento.
En dicho informe, el Plan se divide en siete puntos. Reducir las pérdidas y mejorar la eficiencia de las redes, mejorar y aprovechar al máximo las infraestructuras existentes, reforzar la capacidad de regulación y las reservas estratégicas, interconectar los sistemas de abastecimiento, aprovechar las aguas subterráneas como recurso complementario, impulsar la reutilización del agua e incorporar nuevos recursos cuando sean necesarios.
Por lo tanto, la Xunta descarta por el momento la construcción de nuevos embalses y lo sitúa como una posibilidad en su séptima medida. Para el Gobierno gallego el coste económico y social de los mismos no compensa la recogida de agua. Lo que sí plantea el informe es la posibilidad d aumentar la capacidad de regulación y almacenamiento cuando sea necesario aunque no lo vinculan directamente con los embalses.