Muere Antón Pulido, figura clave del arte contemporáneoXunta de Galicia

Muere a los 81 años Antón Pulido, referente del arte contemporáneo gallego

El artista, afincado en Vigo, fue el primer director del CGAC y recibió, entre otros reconocimientos, el Premio da Crítica de Galicia en 2014

El pintor, grabador e ilustrador gallego Antón Pulido ha fallecido este viernes en Vigo a los 81 años. El artista, natural de Orense y residente en la ciudad olívica, permanecía ingresado en el hospital desde hacía varios días después de sufrir un derrame cerebral. Su trayectoria estuvo vinculada tanto a la creación artística como a la docencia, la gestión cultural y la promoción del arte contemporáneo en Galicia.

Nacido en 1944 en Bóveda de Amoeiro, en el municipio orensano de Amoeiro, Pulido mostró desde niño interés por el dibujo y la pintura. Estudió inicialmente en el Seminario de Orense y posteriormente se trasladó a Barcelona, donde cursó Bellas Artes y se especializó en las disciplinas de pintura y grabado.

Sus primeros trabajos estuvieron relacionados con la representación de escenas rurales y de la vida cotidiana. Las labores del campo, los caminos, las cosechas y, especialmente, la figura del trabajador fueron algunos de los motivos presentes en su producción inicial. En 1965 celebró su primera exposición, organizada por Xesús Ferro Couselo, entonces director del Museo de Orense, con un catálogo presentado por el escritor y ensayista Ramón Otero Pedrayo.

De la pintura figurativa a la abstracción

La evolución artística de Antón Pulido atravesó diferentes etapas y lenguajes. Durante su estancia en Barcelona, en la década de los setenta, se aproximó al expresionismo después de haber trabajado con influencias del impresionismo y el fauvismo. En esos años desarrolló también una importante actividad como grabador y publicó tres carpetas de obra gráfica: O home, O abrazo y A espera, ( El hombre, El abrazo y La espera) correspondientes a los años 1978, 1979 y 1981.

Durante la década de los ochenta compaginó la actividad expositiva con la enseñanza. Obtuvo una plaza como profesor de dibujo en educación secundaria y fue entonces cuando fijó su residencia en Vigo, donde continuó desarrollando su carrera artística hasta su fallecimiento. Su obra experimentó un nuevo cambio a finales de los años noventa, con la incorporación de la abstracción. En esta etapa, su pintura evolucionó desde planteamientos más gestuales hacia composiciones de gran formato caracterizadas por el uso del color, el ritmo y el movimiento. El propio artista denominaba «kermeses» a algunas de estas creaciones.

Además de su producción pictórica, Pulido mantuvo una amplia actividad vinculada a la cultura gallega. Trabajó como ilustrador editorial y realizó portadas para obras publicadas por la editorial 'Ir Indo'. Su relación con las instituciones culturales también fue relevante: ocupó el cargo de director xeral de Cultura de la Xunta de Galicia y se convirtió en el primer director del Centro Gallego de Arte Contemporánea (CGAC).

Desde esta institución participó en la difusión y promoción de la creación contemporánea, una labor que complementó su carrera como artista. En Vigo, una de sus obras más reconocibles es el mural situado en la plaza de Peniche.

La producción de Antón Pulido alcanzó proyección fuera de España a lo largo de su trayectoria. Sus obras se mostraron en museos, galerías y otros espacios expositivos de distintos países, entre ellos China, Corea del Sur, Taiwán, Italia y Estados Unidos.

Entre los reconocimientos que recibió se encuentran el nombramiento como Vigués Distinguido en 2006, el Premio de la Crítica de Galicia en la categoría de Artes Plásticas y Visuales en 2014, el Premio Trasalba en 2015 y la distinción de Hijo Predilecto de Amoeiro.

Con su fallecimiento desaparece uno de los nombres vinculados a la renovación y difusión de la pintura gallega contemporánea, además de un artista cuya actividad se extendió a la enseñanza, el grabado, la ilustración y la gestión cultural.