Vino blanco
La denominación de origen gallega que triunfa a nivel internacional con 18 medallas de oro
Sus vinos logran cuatro grandes medallas de oro y otros 14 oros en un concurso internacional especializado en producciones de montaña y viticultura extrema
Galicia vuelve a situar sus vinos en el mapa internacional. Los caldos de la Denominación de Origen Ribeira Sacra han conseguido 18 medallas de oro en la última edición del Mondial de Vins Extrêmes 2026, (Mundial de Vinos Extremos) un reconocimiento que pone de nuevo el foco sobre una de las zonas vitivinícolas más singulares de España. El certamen está especializado precisamente en producciones procedentes de territorios donde cultivar la vid supone un desafío.
Está organizado por el Centro de Investigación, Estudio, Salvaguarda, Coordinación y Valorización de la Viticultura de Montaña, con sede en la región italiana de Aosta, y centra su atención en vinos elaborados en zonas de montaña, laderas de gran pendiente o pequeñas islas. Es, por tanto, un concurso especialmente ligado al tipo de viticultura que caracteriza a la Ribeira Sacra, donde buena parte de los viñedos se encuentran en pronunciadas laderas sobre los cañones del Sil y del Miño.
Un reconocimiento internacional
Dentro de las 18 distinciones obtenidas por la denominación gallega, cuatro vinos recibieron la máxima categoría de grandes medallas de oro. Entre ellos figura el Don Bernardino Mencía de Amandi 2025, de la bodega Don Bernardino, que también consiguió una medalla de oro para su Cuarta Xeración 2022. Los otros tres grandes oros fueron para 1904 Mater Granite 2022, de Adega Vella; Viña Dariz Mencía 2025, de Bodega Caneirom, y Regina Viarum Mencía 2025, de Bodegas Regina Viarum.
A estos cuatro reconocimientos se sumaron otros 14 vinos galardonados con medallas de oro, entre ellos referencias de Adega e Viñedos Vía Romana, Pazo de la Cuesta, Alma das Donas, Rectoral de Amandi, Adega Ponte da Boga, Marcelino Tierra y Vino, Viñedos Zarzagal y Viña Frieira.
La conselleira de Medio Rural, María José Gómez, puso en valor, durante su visita a la bodega Don Bernardino, en Sober, la calidad de los vinos de la denominación de origen y su creciente reconocimiento fuera de Galicia. Gómez también destacó la relación entre la producción vitivinícola y el territorio, especialmente relevante en una zona como la Ribeira Sacra, donde el cultivo de la vid forma parte del paisaje y de la actividad económica de numerosos municipios.
El resultado obtenido en el Mundial de Vinos Extremos se suma así a la proyección que han adquirido los vinos de esta denominación en los últimos años. El concurso, centrado especialmente en vinos procedentes de zonas de viticultura considerada extrema, supone un escaparate internacional para producciones vinculadas a terrenos de especial dificultad.
El reconocimiento llega además en un momento en el que la conservación de estos paisajes constituye uno de los retos del sector. La Xunta mantiene una línea específica de ayudas destinada a preservar el entorno paisajístico y combatir la erosión de los viñedos de la Ribeira Sacra. La última convocatoria contó con un presupuesto de 1,5 millones de euros y alcanzó a 700 personas beneficiarias, según ha señalado el Gobierno gallego.
Más allá de los premios, el éxito en el concurso internacional vuelve a poner el foco en una forma de viticultura estrechamente ligada al paisaje gallego y en unos vinos que buscan cada vez más reconocimiento fuera de la comunidad.