Pan de la Panadería Roiser, elegido entre los tres mejores de EspañaCEDIDA

El secreto del pan gallego elegido entre los tres mejores de España: cinco horas de mimo y masa madre

La Panadería Roiser de Coristanco se encuentra en Bilbao para defender la esencia culinaria de Bergantiños frente a panaderías de Huesca y Murcia

Del municipio coruñés de Coristanco no solo salen las mejores patatas de Galicia, un producto que ya de por sí sitúa al municipio en el mapa de la excelencia culinaria. En esta esquina de la comarca de Bergantiños, conocida por su capacidad para ofrecer materias primas excepcionales, el listón es alto.

Es un lugar donde el respeto por la tierra y el trabajo pausado marcan el ritmo de las cosas. Bajo esa misma filosofía de paciencia inquebrantable, se ha cocinado a fuego lento otra gran seña de identidad de la gastronomía de la comunidad: un pan gallego que, elaborado con cinco horas de mimo y masa madre, acaba de ser elegido entre los tres mejores de España.

El pan gallego elegido entre los tres mejores de España

El responsable de este hito tiene nombre propio: la Panadería Roiser. El obrador de Coristanco se ha consolidado como finalista en el concurso 50 Panaderos TOP España 2026, una distinción que lo sitúa oficialmente entre los tres mejores del país.

Este lunes, 14 de septiembre, este negocio familiar intentará alzarse con el primer puesto en Bilbao, escenario de la gran final. En este último asalto hacia la gloria artesana, el obrador de Coristanco medirá sus fuerzas por delante de otras dos prestigiosas panaderías de Huesca y Murcia, los otros dos únicos rincones de España que han logrado llegar a la exclusiva última cita.

Para conquistar la ansiada estrella de oro, el establecimiento apostará por su pieza estrella: un mollete elaborado con harina de trigo autóctono gallego con Indicación Geográfica Protegida (IGP), molida de forma tradicional a piedra en el histórico Muiño do Quinto.

Se trata de una propuesta que no solo busca el triunfo, sino que pone en valor el arraigo de la tradición panadera en Galicia y la pureza de sus materias primas frente a la producción industrial.

El secreto para dar vida a cada pieza radica en una paciencia casi olvidada en la industria moderna, ya que el obrador requiere cerca de cinco horas de trabajo meticuloso para dar forma a una sola hogaza. A este tiempo de elaboración en el mismo día hay que sumarle una preparación previa crucial: el mimo a la masa madre de alta hidratación, fermentada pacientemente veinticuatro horas antes.