Iglesias en el balcón del Pazo de Raxoi.
El regalo de Santiago al campeón del mundo Borja Iglesias: tierra de todos los campos donde empezó a jugar
El delantero del RC Celta de Vigo, primer futbolista gallego en conquistar una Copa del Mundo, ha recibido un doble homenaje en su ciudad natal
Borja Iglesias ya levantó la Copa del Mundo hace casi dos meses, pero este lunes ha recibido otro reconocimiento, esta vez en casa. Santiago de Compostela ha homenajeado al delantero del Celta por su triunfo con la selección española y lo ha hecho con un regalo cargado de simbolismo: una botella con tierra de todos los campos de fútbol de la ciudad donde comenzó a dar sus primeros pasos como futbolista.
El detalle se lo han entregado durante la recepción institucional celebrada en el Pazo de Raxoi. La botella lleva grabada la frase: 'Del área de los comienzos a la historia que escribiste', en referencia al camino recorrido por el delantero desde sus primeros años en el fútbol compostelano hasta convertirse en campeón del mundo.
Junto a este recuerdo, el Ayuntamiento también le ha regalado un estuche con la obra de Rosalía de Castro. Después de la recepción, Iglesias salió al balcón de Raxoi para saludar a los aficionados congregados en la Praza do Obradoiro.
«Siempre me sentí un compostelano orgulloso, a día de hoy aún más», afirmó el futbolista, que volvió a reivindicar su vínculo con la ciudad en la que nació y comenzó su trayectoria deportiva.
De los campos de Santiago al Mundial
La historia de Borja Iglesias con el fútbol comenzó precisamente en Santiago. La alcaldesa recordó durante el homenaje sus primeros pasos en equipos de la ciudad como La Salle, Santiago y Conxo, antes de que su carrera le llevara hasta el fútbol profesional y, posteriormente, a la selección española.
Sanmartín destacó al delantero no solo por sus éxitos deportivos, sino también por los valores que, a su juicio, representa dentro y fuera del terreno de juego. La regidora lo definió como «un referente en lo deportivo, un referente en valores y uno de los nuestros».
Iglesias, por su parte, agradeció el cariño recibido y aseguró sentirse especialmente orgulloso de sus raíces. «A las grandes amistades siempre les digo que Galicia es un lugar especial y Santiago de Compostela más aún y quiero agradecer todo el cariño que recibo y todo el apoyo para vivir mi vida tanto profesional como personal al máximo», señaló.
El delantero dejó además un mensaje en el Libro de Honor del Ayuntamiento de Santiago: «Con el máximo cariño y orgullo de un compostelano que disfruta de su gente cada día que pasea por esta maravillosa ciudad».
El otro gallego que hizo historia en el Mundial
El homenaje a Borja Iglesias no ha sido el único reconocimiento relacionado con el último Mundial. Antes de acudir al Ayuntamiento de Santiago, el futbolista fue recibido en la Xunta de Galicia junto al árbitro asistente coruñés Diego Sánchez Rojo.
El conselleiro de Presidencia, Justicia y Deportes, Diego Calvo, felicitó a ambos por sus respectivos logros en el campeonato. Iglesias se convirtió en el primer futbolista gallego en ganar una Copa del Mundo, mientras que Sánchez Rojo fue el primer juez de línea gallego en participar en la fase final de un Mundial.
Para Borja Iglesias, el reconocimiento tiene además un significado especial: la ciudad en la que comenzó a jugar ha sido ahora la encargada de celebrar el mayor éxito de su carrera.
Una historia que el delantero ha querido devolver a Santiago en forma de agradecimiento, reivindicando unas raíces que, pese a haberle llevado por distintos clubes y escenarios del fútbol, siguen estando en los campos donde todo comenzó.