Otoño en un bosque de Galicia
El otoño que espera a Galicia tras el verano más cálido desde 1961, según AEMET
La agencia estatal prevé una estación con temperaturas y precipitaciones por encima de lo habitual en Galicia, mientras septiembre terminará prácticamente sin lluvias
El verano acaba de dejar un récord en Galicia, pero la llegada del otoño no traerá, al menos de momento, un cambio radical en el comportamiento del tiempo. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé que la próxima estación sea más cálida y lluviosa de lo normal en la comunidad gallega, según las previsiones avanzadas por el delegado de la agencia en Galicia, Francisco Infante.
El otoño comenzará oficialmente el 23 de septiembre y las previsiones para octubre, noviembre y diciembre apuntan a temperaturas superiores a las habituales para estas fechas, acompañadas también de una mayor cantidad de precipitaciones.
La previsión llega después de un verano especialmente cálido. Según el balance presentado por AEMET, el periodo estival de 2026 ha sido el más cálido de toda la serie histórica desde 1961, superando incluso el récord registrado el año pasado. Junio y julio fueron extremadamente cálidos, mientras que agosto fue considerado muy cálido.
Septiembre seguirá marcado por el calor
Antes de que llegue el otoño, Galicia todavía tendrá que afrontar varios días de tiempo estable. La situación atmosférica continuará dominada por las altas presiones durante los próximos días, con temperaturas que irán aumentando.
La previsión apunta a que durante el fin de semana los valores serán más altos de lo normal y que la situación anticiclónica continuará la próxima semana. De acuerdo con Infante, no se esperan precipitaciones significativas ni durante esta semana ni durante la siguiente.
De hecho, la primera quincena de septiembre ya está siendo más cálida y seca de lo habitual y la previsión para lo que queda de mes tampoco apunta a un cambio importante. «Lo que queda de este mes prácticamente no habrá lluvias», señaló el delegado de AEMET.
Verano marcado por noches tropicales
El balance de los últimos meses deja algunos registros especialmente llamativos. A finales de junio se superaron los 40 grados en numerosos puntos, mientras que en las zonas costeras también se alcanzaron temperaturas muy elevadas.
En La Coruña, por ejemplo, el día 13 de junio se registraron 35,9 grados, la segunda temperatura máxima más alta de la serie desde 1931. El verano también estuvo marcado por numerosas noches tropicales, con mínimas superiores a los 20 grados en diferentes puntos de Galicia. Julio dejó igualmente registros destacados. El día 4, Vigo no bajó de los 25,1 grados, una temperatura mínima especialmente elevada.
El comportamiento de las precipitaciones fue desigual durante el verano. Junio y julio fueron meses muy secos, mientras que agosto terminó siendo muy lluvioso debido especialmente a las precipitaciones concentradas durante sus últimos diez días.
A pesar de ello, el balance del año hidrológico, que finalizará el próximo 30 de septiembre, no es negativo en términos generales. Galicia mantiene todavía el efecto de un invierno especialmente lluvioso, que permitió acumular unas reservas de agua que han amortiguado la falta de precipitaciones posterior. La situación podría cambiar con la llegada del otoño si finalmente se cumple la previsión de AEMET y los próximos tres meses registran más precipitaciones de lo habitual.