Valtteri Bottas
De la huerta de Galicia a la F1: los pimientos de Padrón conquistan el paladar del piloto Valtteri Bottas
Mientras Carlos Sainz ejercía de anfitrión en Madring prometiendo el mejor ibérico, el veterano piloto prefirió el bocado de Herbón como su tapa favorita
El estreno del circuito Madring de F1 este pasado fin de semana no solo puso en el mapa mundial a la capital de España, sino que también transformó el paddock en una auténtica fiesta de la cocina española. Los pilotos del mundial cayeron rendidos ante las joyas de la gastronomía local, que tuvo como representantes a importantes chefs con estrella Michelin.
En este exclusivo despliegue culinario, los pilotos internacionales no tardaron en sucumbir a los sabores más tradicionales de la gastronomía nacional. Ejerciendo como el perfecto anfitrión de la cita en casa, el madrileño Carlos Sainz cumplió su palabra y les prometió el mejor jamón ibérico de bellota a sus compañeros de parrilla, desatando el entusiasmo en los boxes de las escuderías extranjeras.
La debilidad culinaria de Bottas
Sin embargo, aunque el producto estrella era el más codiciado entre los pilotos junto con el pan con tomate, no fue la opción unánime de la parrilla. En uno de los eventos oficiales previos a la carrera de Fórmula 1 en Madrid, varios de ellos fueron preguntados por sus debilidades culinarias, abriendo el debate sobre cuál era su verdadero plato predilecto.
Mientras que Fernando Alonso sí se decantó por el jamón, el mexicano Checo Pérez optó por la tortilla de patatas. La gran sorpresa llegó de la mano del finlandés Valtteri Bottas, quien eligió un producto muy típico de Galicia: los pimientos de Padrón.
No es una elección menor, pues este veterano de la Fórmula 1 es un gran entendido en gastronomía. El piloto finlandés, conocido en el paddock por su faceta de sibarita y su pasión por recorrer el mundo descubriendo los mejores sabores locales, demostró que la calidad de Galicia es inigualable.
Los pimientos de Padrón son un auténtico emblema de la identidad gallega y una de las joyas más singulares de la huerta. Cultivados bajo el sello de la Denominación de Origen Protegida de Herbón, su fama traspasa fronteras gracias a esa célebre «ruleta rusa» del picante que resume el refrán popular de «unos pican y otros no'».