El consejero de Educación, Román Rodríguez
La Xunta propone revisar las bajas de los profesores tras registrar 1.393 en la primera quincena de septiembre
El consejero de Educación ha defendido la necesidad de articular un plan para evaluar y realizar un seguimiento del mantenimiento de las bajas
Casi 1.400 profesores pidieron la baja en la primera quincena de septiembre, coincidiendo con la vuelta al cole. Ante esto, el consejero de Educación, Román Rodríguez, ha defendido este domingo la necesidad de articular un plan para evaluar y realizar un seguimiento del mantenimiento de las bajas.
El objetivo del consejero es proteger el derecho a la baja laboral de aquellos docentes que la precisen estrictamente por motivos de salud y, de forma paralela, supervisar los casos en los que sea necesario verificar si persisten las causas que justifican prolongar dicha ausencia, tal y como ha manifestado en una entrevista concedida a la Cadena SER, recogida por Europa Press.
Esta medida sigue la tónica del plan de control de la Xunta cuya única intención —en palabras del presidente Alfonso Rueda— es hacer frente a este «problema estructural de primera magnitud» y «garantizar que esté de baja quien debe estarlo». El plan responde a que Galicia ocupa las primeras posiciones a nivel nacional con más absentismo laboral por incapacidad temporal, lo que supone un impacto económico que supera los 2.200 millones de euros al año (el 3 % del PIB regional).
Por otra parte, Román Rodríguez ha restado credibilidad a las críticas de la CIG respecto a la existencia de plazas vacantes sin cubrir en las aulas gallegas. A su juicio, el sindicato solo busca «hacerse un hueco en la crítica política» mediante la propagación de informaciones falsas en este arranque de las clases.
900 profesores más este curso
El responsable de Educación ha defendido que la Xunta ha incorporado 900 profesores más este año y que Galicia cuenta con las ratios de alumnado por aula «más reducidas del país». Asimismo, ha acusado a la CIG de «marear la perdiz» y difundir un «baile de cifras constante».
En relación con los resultados del informe PISA, el responsable educativo ha atribuido los deficientes datos al marco normativo de la LOMLOE, a los currículos estatales y al sistema de evaluación.