Puerta del Centro Penitenciario de Teixeiro (La Coruña)
Un preso vuelve de un permiso e intenta meter droga en Teixeiro: llevaba cannabis, cocaína y heroína
La Fiscalía pide cuatro años y medio de prisión y una multa de 1.205 euros para el acusado
La Audiencia Provincial de La Coruña juzgará este martes a un hombre acusado de intentar introducir distintas sustancias estupefacientes en el centro penitenciario de Teixeiro, cuando regresaba de un permiso. La Fiscalía solicita para él cuatro años y seis meses de prisión y una multa de 1.205 euros por un delito contra la salud pública. Los hechos se remontan a noviembre de 2024. Según el escrito del Ministerio Fiscal, el acusado regresó al centro penitenciario coruñés tras disfrutar de un permiso y fue interceptado por los funcionarios de la prisión.
En ese momento, entregó voluntariamente dos envoltorios que contenían resina de cannabis. En total, los paquetes pesaban 39,68 gramos y, según la valoración realizada por la Fiscalía, su precio en el mercado ilícito al por menor habría superado los 270 euros. Pero los funcionarios sospecharon que podía llevar más sustancias. El propio acusado reconoció que tenía otros envoltorios, aunque se negó a entregarlos.
Más droga escondida en la celda
El hombre fue trasladado entonces a una celda del módulo de ingresos para realizar las comprobaciones pertinentes. Allí los funcionarios localizaron otros dos envoltorios de resina de cannabis escondidos en el lavabo. En este caso, el peso alcanzaba los 40,5 gramos y su valor estimado en la venta al por menor rondaría los 277 euros.
La inspección permitió localizar todavía más sustancias. En un agujero del marco de la ventana había ocultado un envoltorio que contenía 0,165 gramos de cocaína, además de otros tres envoltorios con 2,5 gramos de heroína. En total, según recoge el escrito de acusación, las sustancias intervenidas tendrían un valor aproximado de 602 euros en su venta al por menor.
El Ministerio Fiscal considera que los hechos son constitutivos de un delito contra la salud pública y solicita para el acusado una pena de cuatro años y seis meses de prisión, además del pago de una multa de 1.205 euros.
La acusación sostiene que el hombre introdujo la droga en la prisión aprovechando su regreso de un permiso y que, una vez interceptado por los funcionarios, parte de las sustancias fueron entregadas voluntariamente, mientras que el resto tuvo que ser localizado durante el registro posterior.