La alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín
Vox denuncia a la alcaldesa nacionalista de Santiago y a la subdelegada del Gobierno en Coruña por el boicot a su acto
La denuncia subraya que tanto Goretti Sanmartín como Obdulia Taboadela conocían de antemano la convocatoria pública de boicot y la ocupación anunciada y no tomaron medidas
Vox ha interpuesto una denuncia penal ante el Juzgado de Instancia de Santiago de Compostela contra la alcaldesa del BNG, Goretti Sanmartín, y contra la subdelegada del Gobierno en La Coruña, Obdulia Taboadela, por el boicot a su acto político en Santiago de Compostela del pasado 21 de septiembre.
Ese día, «la izquierda radical y el separatismo gallego, con la connivencia institucional, boicotearon violentamente un acto político legalmente autorizado de la formación» en el Centro Sociocultural de Santa Marta.
Además de las autoridades políticas, la ofensiva judicial de Vox se dirige contra los organizadores, convocantes y ejecutores materiales de la ocupación que impidió el evento. En su escrito, la formación sostiene que los hechos son constitutivos de múltiples delitos, entre los que destacan coacciones agravadas, desórdenes públicos y vulneración de los derechos fundamentales y libertades públicas.
Asimismo, la denuncia aprecia la existencia de un delito de odio con el agravante de discriminación ideológica.
Conocedoras del boicot
La denuncia subraya que tanto la alcaldesa Sanmartín, como titular del inmueble municipal cedido para el acto, como la subdelegada Taboadela, como autoridad gubernativa obligada a garantizar el derecho de reunión, conocían de antemano la convocatoria pública de boicot y la ocupación anunciada.
A pesar de ello, omitieron deliberadamente cualquier medida para desalojar a los ocupantes, restablecer el uso legítimo del centro y proteger el ejercicio de derechos fundamentales de los miembros de Vox.
El encuentro político no pudo llegar a celebrarse. Varios centenares de manifestantes nacionalistas se concentraron a las puertas del recinto al grito de «¡Aquí no pasa Vox!» y exhibiendo pancartas con el lema «Fuera españolismo».
El boicot impidió el desarrollo de una jornada en la que estaban previstas las intervenciones principales del eurodiputado Jorge Buxadé y de la vicesecretaria nacional de Organización, María Ruiz, quienes iban a estar acompañados por los cuatro presidentes provinciales de la formación en Galicia.
Al frente del boicot se situó un grupo de radicales de izquierda y del independentismo gallego, convocados por entidades como CNT Galiza, Galiza Nova, Erguer, Ceivar o el Partido Comunista Revolucionario de Galiza. Como destaca Vox en su denuncia, el peso de estas siglas agrava la responsabilidad de la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, dado que Galiza Nova es la organización juvenil del propio BNG, partido al que pertenece la regidora.
Amparados por el Gobierno de Pedro Sánchez
Para Vox, «la izquierda radical y el separatismo que gobiernan Santiago», amparados por el Gobierno de Pedro Sánchez, han demostrado una vez más que no toleran la disidencia, la igualdad entre españoles ni la libertad, y prefieren la violencia callejera, la ocupación de espacios públicos y la intimidación a quienes no comulgan con su ideología totalitaria. «Quieren que Galicia se convierta en un coto cerrado de la izquierda y del nacionalismo excluyente».
Por eso, la denuncia presentada exige que se depuren todas las responsabilidades penales y que quienes han convertido el Ayuntamiento de Santiago y la Subdelegación del Gobierno en cómplices del «fascismo de izquierdas» respondan ante la Justicia.