Imagen de archivo de incautación de droga
Dinero oculto en botes de Nesquik en la cocina y 143 kilos de droga: así operaba la banda de narcos de Galicia
Los siete integrantes de la organización criminal se sientan en el banquillo de la Audiencia Provincial de La Coruña enfrentándose a penas que suman más de 55 años de cárcel y multas de hasta 6,2 millones de euros
Los siete integrantes de una organización desarticulada por traficar con droga en Galicia están siendo juzgados en la Audiencia Provincial de La Coruña. La banda, que se enfrenta a penas que suman más de 55 años de cárcel, cayó tras un macrooperativo en el que la Guardia Civil interceptó un camión en Perales de Tajuña (Madrid) que transportaba un cargamento de más de 143 kilos de estupefacientes rumbo al norte.
Durante las sesiones del juicio, los agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) han revelado las singulares artimañas de la banda para camuflar sus beneficios ilícitos. Curiosamente, la organización ocultaba el dinero del tráfico de drogas en botes de cacao y en una caja oculta en un armario.
En el registro de una de las viviendas vinculadas con los acusados había una pequeña caja con dinero «oculta en un armario» y en la cocina «un bote de Nesquik con francos suizos en su interior».
Un total de más de 55 años de prisión
Los diferentes agentes que han pasado por la Audiencia Provincial de La Coruña han identificado a los integrantes de la banda. Durante la investigación, presenciaron «muchas citas» entre los encausados y «alguna entrega» entre ellos. En la misma línea, una agente del operativo ha señalado también al conductor del vehículo lanzadera, el cual, según ha recalcado, realizaba «una clara maniobra de contravigilancia» de la cabeza tractora que portaba droga.
Los siete acusados se enfrentan a un total de más de 55 años de prisión, con penas que van desde los 18 a los cuatro años y medio de cárcel, según su grado de implicación en el caso. Fiscalía también les reclama el pago de multas de hasta 6,2 millones de euros.
Cinco de los procesados en esta causa han estado presentes durante la vista. Un sexto ha comparecido por videoconferencia en la jornada del martes y debido al «deterioro» de su estado de salud, la Sala solicitó un «examen forense urgente» del hombre con el objetivo de obtener una «valoración de su capacidad cognitiva» para esclarecer si está en condiciones de prestar declaración.
El séptimo de los encausados no se ha presentado. Ante esta situación, los magistrados deben decidir si su ausencia está justificada y, en caso de rebeldía procesal, emitir una orden de búsqueda y captura, así como las consiguientes medidas cautelares en el momento de su localización para asegurar su presencia en el proceso.
Inicios de la investigación
Según el escrito del Ministerio Público, la investigación comenzó después de que el EDOA tuviese conocimiento de que uno de los acusados se dedicaría a la distribución y venta de sustancias estupefacientes. Las vigilancias desplegadas desde junio de 2023 permitieron constatar desplazamientos y encuentros con otros de los encausados.
Uno de los principales episodios tuvo lugar el 5 de octubre de 2023 cuando agentes de la Guardia Civil interceptaron en Perales de Tajuña un camión conducido por uno de los acusados. En el interior del vehículo fueron localizados 141.756,44 gramos de resina de cannabis; 484,75 gramos de MDMA en polvo; otros 283,51 gramos de MDMA en comprimidos y 992,56 gramos de ketamina.
El 18 de octubre de 2023, agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y del EDOA dieron el alto en Teo (La Coruña) a una furgoneta que circulaba por la N-550. En un compartimento oculto de los asientos traseros fueron localizados cinco paquetes que contenían cocaína, con un peso total de aproximadamente cinco kilos.
A raíz de la investigación se practicaron posteriormente varios registros domiciliarios, en los que intervinieron dinero en efectivo, básculas de precisión, teléfonos móviles y material relacionado con el envasado de sustancias estupefacientes.