El mejor cementerio de EspañaBIENAL

Así es el sorprendente cementerio gallego elegido como el mejor de España: con pantallas táctiles para localizar nichos

Ha logrado el primer premio nacional y también se ha impuesto en la categoría Naturaleza Viva por su integración entre arquitectura, bosque y paisaje

El mejor cementerio de España está en Galicia. El cementerio municipal A Fraga do Alén, en Lalín (Pontevedra), ha sido elegido como el mejor camposanto del país en 2026, un reconocimiento que llega acompañado de otro premio en la categoría Naturaleza Viva.

El proyecto de ampliación y transformación del Cementerio Municipal de A Romea, conocido como A Fraga do Alén, se ha impuesto en el Concurso de Cementerios de España, organizado por Enalta, filial de servicios funerarios de Mapfre. El jurado ha destacado especialmente la capacidad de la intervención para integrar arquitectura y naturaleza respetando el paisaje y la identidad del lugar.

El camposanto lalinense competía en la categoría principal con el Cementerio Jardín de Alcalá de Henares, en Madrid, y el Cementerio Municipal de Felanitx, en Mallorca. En Naturaleza Viva, se enfrentaba a los proyectos de Alcalá de Henares y del Cementerio de Bilbao-Bizkaia.

Un cementerio que deja entrar al bosque

La transformación de A Fraga do Alén partió de la necesidad de ampliar la capacidad del cementerio hacia el entorno forestal que lo rodeaba. Sin embargo, el proyecto diseñado por Promove Arquitectura, con la colaboración de LaND30 en la parte paisajística, fue mucho más allá de una simple ampliación. La propuesta planteó precisamente lo contrario a un recinto funerario convencional: que el bosque entrase en el cementerio.

Para ello se desmantelaron los cierres tradicionales y se generó un espacio más abierto y permeable, en el que los límites entre el recinto y el paisaje se difuminan. El conjunto se articula mediante senderos orgánicos, claros forestales y espacios de contemplación. El trazado original del cementerio se conserva, pero se incorporan nuevos elementos arquitectónicos y paisajísticos que permiten conectar las diferentes zonas con el entorno natural.

Uno de los elementos más llamativos del proyecto es un lago-escenario concebido como punto de encuentro entre memoria y cultura. Además de integrarse en el paisaje, este espacio puede acoger pequeños actos relacionados con la música, la cultura o el recuerdo. También se ha creado un acceso alternativo al recinto que atraviesa el bosque. Frente a la entrada principal, de carácter más ceremonial, este recorrido busca ofrecer al visitante una experiencia más vinculada al entorno natural.

La antigua capilla también ha sido reinterpretada. El edificio incorpora una nueva envolvente de acero cortén, un material cuya oxidación natural cambia con el paso del tiempo y que se integra en la concepción arquitectónica del conjunto. El cementerio cuenta además con una escultura conmemorativa dedicada a las víctimas de la violencia machista.

Pantallas táctiles para localizar nichos

La intervención no se limita al diseño paisajístico. A Fraga do Alén incorpora también diferentes soluciones tecnológicas y de eficiencia energética. En sus accesos dispone de pantallas táctiles que permiten localizar nichos y columbarios, un sistema complementado con una página web pública para facilitar la búsqueda dentro del recinto.

El proyecto incorpora asimismo paneles solares para abastecer de energía diferentes elementos del cementerio, además de módulos de aseos adaptados al entorno.

La transformación del camposanto fue inaugurada en 2024 y ya había recibido otros reconocimientos. Entre ellos figura una mención especial en los City'Scape Award 2025.

Ahora suma dos nuevos premios nacionales: el de Mejor Cementerio de España 2026 y el de Naturaleza Viva, dos reconocimientos que ponen el foco en una propuesta que ha convertido un espacio funerario de Lalín en un proyecto singular por su integración con el paisaje gallego.