La casa indiana de 1880 de un pueblo de Galicia que que acaba de conquistar una Llave MichelinWeb del hotel Boutique

La impresionante casa indiana de 1880 en Galicia que acaba de conquistar una ‘Llave Michelin’

Abrió sus puertas en 2024 después de tres años de reformas y se ha convertido en uno de los cuatro alojamientos gallegos distinguidos por la guía

Las casas indianas forman parte del paisaje y de la historia de Galicia. Levantadas por emigrantes que hicieron fortuna al otro lado del Atlántico o por sus descendientes, muchas de estas grandes viviendas destacan todavía hoy por sus fachadas, sus jardines y unas arquitecturas que contrastan con las construcciones tradicionales de las aldeas gallegas. Algunas se han convertido en museos, otras permanecen como viviendas particulares y unas pocas han encontrado una nueva vida como alojamientos.

En Gaxate, una pequeña aldea del municipio pontevedrés de A Lama, hay un hotel de apenas unas habitaciones que acaba de conseguir un reconocimiento reservado a alojamientos especialmente singulares: una Llave Michelin.

Este es el hotel que destacan en la Guía

Se trata de Villa Boutique 1880, uno de los apenas cuatro alojamientos de Galicia que cuentan con una Llave Michelin, una distinción que reconoce mucho más que el lujo y que valora la personalidad, la singularidad y la experiencia que ofrece cada establecimiento.

Pero la historia de este pequeño hotel comienza mucho antes de que se convirtiese en alojamiento turístico. Hay que remontarse hasta 1880, cuando una mujer llamada Agripina Contreras Piñeiro decidió hacer realidad un particular sueño después de un viaje por la Riviera francesa.

Agripina pertenecía a una familia acomodada vinculada a la emigración gallega. Su abuelo había hecho fortuna en Nueva Orleans y ella disfrutaba de una posición económica poco habitual en la Galicia de finales del siglo XIX. Durante su viaje de novios por la Riviera francesa quedó fascinada por un chalé de piedra que llamó especialmente su atención.

La construcción destacaba por su singular arquitectura y, especialmente, por un lucernario octogonal en la parte superior que inundaba de luz el interior. Fascinada por aquel diseño, Agripina localizó al arquitecto suizo responsable de la obra y le encargó que levantara una réplica en Gaxate, con una condición: que fuese idéntica a la original. El resultado fue la casa que, casi siglo y medio después, acoge Villa Boutique 1880.

La casa pasó posteriormente por distintas generaciones de la familia Contreras hasta terminar en manos de sus actuales propietarios que cuando descubrieron la propiedad, vieron en ella algo más que una antigua vivienda. Imaginaron un pequeño hotel que permitiera recuperar su historia y conservar buena parte de su personalidad.

Dos años abiertos y una Llave Michelin

La transformación de la antigua vivienda ha culminado ahora con su inclusión entre los alojamientos españoles distinguidos por la Guía Michelin con una de sus conocidas Llaves. En España, la selección diferencia tres categorías: cinco hoteles cuentan con tres Llaves, 17 tienen dos y un centenar han recibido una.

En el caso de Villa Boutique 1880, el reconocimiento llega apenas dos años después de su apertura, en el verano de 2024. Rodeado de naturaleza y alejado de los principales circuitos turísticos, el entorno conserva también la huella de la emigración gallega y de quienes regresaron de América con recursos suficientes para levantar grandes viviendas. Esa herencia indiana está presente tanto en la propia arquitectura de Villa Boutique 1880 como en la historia de la zona.

El hotel dispone de ocho habitaciones, además de jardín, piscina y diferentes propuestas de bienestar, como sesiones de yoga y tratamientos de spa. Las tarifas se sitúan aproximadamente entre los 200 y los 300 euros, dependiendo de la habitación y la estancia.

La propuesta gastronómica completa la estancia con una cocina que parte del producto gallego y de recetas reconocibles, pero las lleva a un planteamiento más actual. El marisco tiene un peso destacado en la carta, junto a postres clásicos como las filloas, las torrijas o la tarta de queso al horno.

Así, lo que comenzó en 1880 como el sueño particular de una mujer que quiso reproducir en Galicia la casa que había descubierto durante su viaje por Francia se ha convertido casi siglo y medio después en un alojamiento que, en solo dos años, ha conseguido hacerse un hueco entre los hoteles distinguidos por Michelin.