El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente
Óscar Puente se despide sin el tren de Cercanías pactado para Galicia esta legislatura
El estudio para conectar por tren La Coruña-Ferrol y Vigo-Pontevedra naufraga ante la convocatoria de las elecciones el 29 de noviembre
Casi todo lo prometido por el ministro de Transportes, Óscar Puente, se ha quedado en promesas. A lo único que se dedica el responsable de la cartera estatal es a proferir ataques y polemizar en las redes sociales, mientras la gestión real de las infraestructuras se desmorona en Galicia. Entre las muchas cuentas pendientes que tiene con la comunidad, se encuentra la implantación de una red de Cercanías que, con el adelanto de las elecciones al 29 de noviembre, pasa a engrosar la larga lista de incumplimientos con la comunidad.
Se trata de un proyecto clave respaldado por 306 votos del Congreso de los Diputados. En septiembre del 2025, el propio Óscar Puente aseguró públicamente que la empresa pública Ineco concluiría antes de finalizar ese año el estudio encargado por su departamento para analizar la viabilidad de la red ferroviaria de cercanías entre La Coruña y Vigo.
El plan para implantar el tren de Cercanías en Galicia acumula un retraso insostenible que choca directamente con la promesa de ejecutarlo en el presente mandato. Han transcurrido casi tres años desde que el PSOE y el BNG firmaran el pacto de investidura para mantener a Pedro Sánchez en la Moncloa, un documento que blindaba por escrito el análisis técnico para dotar a la comunidad de este servicio.
La medida de mayor relevancia de aquel pacto de investidura exigía la redacción de un estudio de viabilidad que tuviera en cuenta «las necesidades de la infraestructura, el material móvil y la disponibilidad de personal». El documento explicitaba que el objetivo final era que «antes del final de la legislatura, Galicia cuente con servicio de cercanías», fijando como prioridad los tramos de La Coruña-Ferrol y Vigo-Pontevedra. Sin embargo, el adelanto electoral del 29 de noviembre liquida por completo esa promesa vacía.
La propia recién nombrada subdelegada del Gobierno en La Coruña, Obdulia Taboadela, aseguraba en septiembre que el estudio saldría «antes del fin de la legislatura». Sin embargo, será difícil que, a estas alturas, salga por la disolución de las Cortes y la formación de un nuevo Gobierno.
La Xunta lleva años reclamando al Gobierno central la presentación del estudio anunciado. «Estamos esperando, igual que el resto de los gallegos, por un estudio que se demora mes tras mes», decía recientemente el consejero de Presidencia, Justicia y Deportes de la Xunta, Diego Calvo, en Hoy por Hoy, dando prácticamente por perdido el asunto ante la parálisis ministerial.