La gran diferencia entre vivir de un sueldo o de una pensión en Galicia
La gran diferencia entre vivir de un sueldo o de una pensión en Galicia: así cambia el gasto según los ingresos
Los gastos de vivienda absorben el 27 % del presupuesto de los hogares que dependen principalmente de pensiones y otras fuentes de ingresos, frente al 18,5 % de las familias que viven sobre todo de su salario
No todos los hogares gallegos distribuyen su dinero de la misma manera. La vivienda, los suministros y el consumo en bares, restaurantes y alojamientos tienen un peso diferente en el presupuesto familiar según cuál sea la principal fuente de ingresos. La diferencia más llamativa aparece en los gastos relacionados con el hogar, que representan una proporción considerablemente mayor entre quienes no viven principalmente de un salario.
Así lo recoge la matriz de contabilidad social de Galicia correspondiente a 2024, publicada por el Instituto Gallego de Estatística (IGE). Según esta estadística, los hogares cuya principal fuente de ingresos son las pensiones, las prestaciones por desempleo, los subsidios u otras rentas destinan el 27 % de su gasto a vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles. En aquellos que viven principalmente de los salarios, esta proporción se sitúa en el 18,5 %.
La diferencia alcanza los 8,5 puntos porcentuales. Se trata de un contraste relevante en la distribución del consumo de las familias, aunque no significa necesariamente que unos hogares paguen más dinero por la vivienda que otros, ya que los porcentajes reflejan el peso de cada partida sobre el gasto total.
Además, el indicador no se limita al alquiler que se abona a un propietario. Incluye también el alquiler imputado a las viviendas en propiedad, una valoración del servicio que proporciona la casa a quienes residen en ella. La compra de una vivienda se contabiliza como inversión y no como consumo final.
¿Y quienes gastan más en hostelería?
La diferencia entre ambos grupos también se aprecia en el gasto en restaurantes, alojamiento y otros servicios de hostelería, aunque en este caso la tendencia se invierte. Los hogares que dependen principalmente de los salarios destinan a estas partidas el 19,1 % de su gasto, frente al 11,3 % de aquellos cuya fuente principal de ingresos son las pensiones, las prestaciones por desempleo, los subsidios u otras rentas.
La distancia entre ambos porcentajes es de 7,8 puntos. Los datos muestran así dos patrones de consumo distintos: la vivienda tiene un mayor peso relativo en los hogares que no dependen principalmente de un salario, mientras que los servicios de hostelería representan una parte más elevada del gasto entre las familias asalariadas.
En conjunto, la alimentación, la vivienda y sus suministros, y los servicios de restauración, alojamiento y hostelería concentran el 51,8 % del gasto de los hogares gallegos. Es decir, más de la mitad del consumo familiar se agrupa en estas tres grandes partidas.
La estadística del IGE también refleja que los salarios aumentaron un 6,8 % en Galicia durante 2024 respecto al año anterior y representaron el 34,2 % del producto interior bruto (PIB). Los hogares cuya principal fuente de ingresos son los salarios concentraron, además, el 65,5 % del consumo final de las familias. Por sectores, los servicios generaron el 87,9 % de los salarios percibidos por las mujeres y el 62 % de los correspondientes a los hombres.
Los datos permiten observar cómo cambia la distribución del gasto doméstico en función del origen de los ingresos. Sin embargo, no determinan por sí solos qué grupo dispone de más dinero al terminar el mes, ya que reflejan el peso de cada partida en el presupuesto y no la renta disponible ni la capacidad de ahorro de los hogares.