Visita de un crucero al puerto de La Coruña

Visita de un crucero al puerto de La CoruñaM. Dylan

El impuesto al turismo anunciado por La Coruña amenaza al tráfico de cruceros

La polémica está servida en La Coruña. El Gobierno que preside la socialista Inés Rey anunció esta semana que establecerá un impuesto al turismo, con cuantías de entre 1 y 2,5 euros por persona. Esta decisión unilateral no ha sentado nada bien en los sectores afectados, tanto el de los hoteles como el de los cruceros, que aseguran que la ciudad no sufre ninguna masificación y que nadie del Ayuntamiento se ha sentado con ellos para abordar esta iniciativa.

El Ejecutivo municipal justifica este nuevo tributo a los turistas «para poder hacer frente a los gastos derivados del elevado flujo de visitantes que recibe la ciudad, especialmente intenso en algunos barrios que sufren los efectos de la masificación turística». La previsión que maneja es que recaudará 2,5 millones de euros al año.

Pérdida de cruceros

Este tributo no solo afectará a los establecimientos de hospedaje, sino también a los cruceros que llegan al puerto, tal y como confirmó el concejal de Economía, José Manuel Lage. Una de las empresas damnificadas por esta medida es la principal consignataria de cruceros del puerto, Rubine e Hijos, conocida por ser la agencia portuaria que llevó el tráfico de trasatlánticos tanto a La Coruña como a Ferrol.

Su director, Luis del Moral, señala que «hay un montón de trabajo detrás, gente involucrada en estas cosas... y que después viene un cabeza pensante y dice que si le cobramos...».

Está fuera de lugar. No se puede cobrar si no se da nada a cambioLuis del MoralRubine e Hijos

Preguntado por su posición respecto al anuncio del Gobierno local coruñés, Del Moral se muestra claro: «Me parece que está fuera de lugar. No se puede cobrar si no se da nada a cambio», asegura, en referencia a posibles mejoras para la infraestructura vinculada al turismo de cruceros. También señala que los visitantes que llegan por mar se mueven «andando» o en «autobuses» por la ciudad, con lo que no suponen desgaste a ningún servicio público de la urbe.

El responsable de la empresa Rubine e Hijos relata que La Coruña actualmente «no da nada a los barcos», en referencia a que el Ayuntamiento no colabora para ayudar a que las navieras opten por la ciudad como parada durante sus viajes. Esto se suma al impuesto al turismo, lo que puede suponer una importante amenaza. «Podemos perder ese tráfico y que se vaya a puerto de Vigo (donde no hay tasa turística)», avisa.

Un hombre se echa un selfie en la plaza de María Pita de La Coruña

Un hombre se hace un selfi en la plaza de María Pita de La CoruñaEuropa Press

La ciudad gallega recibió durante el pasado año a cerca de medio millón de cruceristas, cuando en 2009 esta cifra apenas superaba los 50.000.

El Puerto espera a tener más datos

La Autoridad Portuaria de La Coruña señala, tras hacerse pública la medida del impuesto turístico, que «esperará a conocer los detalles concretos y la forma en la que se aplicaría la tasa turística, para poder valorar la propuesta municipal».

En cualquier caso, el organismo público «participará en la fase de diálogo y consultas que ha anunciado el Ayuntamiento».

El Puerto asegura ya la aplicación de este tributo por parte de la Administración local es «un asunto que nos preocupa y nos interesa» debido a posibles repercusiones en los tráficos que reciben los muelles coruñeses.

Se calcula que el tráfico de trasatlánticos tiene un retorno económico de 30 millones de euros anuales para la ciudad.

Hoteles, en contra

El presidente de la Asociación de Empresas de Hospedaje, Hospeco, Agustín Collazos, explica que «no existe sobresaturación» en la ciudad, ya que la media de ocupación de los hoteles rondó el 68 % el pasado año, cuando se batió el récord histórico, y que se registraron 15 llenos en el año. Ante esta situación, indica que la tasa turística «puede tener sentido en sitios con masificación turística», pero que no es el caso de la urbe herculina.

Es un error poner cualquier traba a los turistasAgustín CollazosHospeco

«Es un error poner cualquier traba a los turistas que llegan a la ciudad. No es una buena medida», advierte Collazos, que también es director del hotel NH Collection Finisterre.

El presidente de Hospeco también indica que esta medida va a ser «algo negativo» para La Coruña porque su imagen va a quedar asociada a impuestos al turismo, en contra de lo que dice el famoso eslogan asociado a la ciudad gallega: «La Coruña, la ciudad en la que nadie es forastero». Además, manifiesta su «tristeza» porque no se haya contado con la opinión de Hospeco para abordar este impuesto.

El PP critica la falta de diálogo

El PP de La Coruña también se ha pronunciado sobre este impuesto. «Anuncian una tasa turística que recaudará 2,5 millones de euros que luego no van a gastar en la ciudad y lo hacen sin dialogar con el sector», afirmó el portavoz de los populares, Miguel Lorenzo.

«La Coruña, ciudad en la que nadie es forastero mientras pague por venir», ironizó el edil.

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