Cabo Ortegal, Municipio de Cariño
La villa marinera de Galicia, con el nombre más tierno, oculta entre los acantilados más altos de Europa
Este pueblo ha logrado mantener su autenticidad, ya que permanece alejada del bullicio turístico
En el extremo norte de Galicia existe una villa marinera con una gran riqueza natural. Esta localidad de poco más de 3.500 habitantes ha logrado mantener su autenticidad, alejada del bullicio turístico, ya que permanece oculta entre acantilados.
Rodeada por los acantilados más altos de la Europa continental, y ubicada junto al Cabo Ortegal, esta villa marinera ofrece paisajes costeros, miradores panorámicos y playas poco transitadas.
Esencia marinera con paisajes costeros
Hablamos de Cariño, que además de por la originalidad de su nombre, es una villa marinera que destaca por su tradición pesquera, su patrimonio histórico y su espectacular entorno natural.
Además, su casco histórico conserva la esencia de los pueblos marineros gallegos, con casas de colores, balcones adornados y un puerto que sigue siendo el eje central de la vida local.
El puerto pesquero sigue siendo el centro neurálgico de Cariño lo que refleja la importancia histórica de la pesca en la economía local. Es desde este punto, donde las calles de la villa se despliegan entre fachadas de colores, balcones con flores y callejuelas estrechas.
Plazas como la de Porta da Pulida o la de las Cadenas, con su emblemática estatua en honor al marinero, son rincones con historia que invitan a recorrer el pueblo con calma.
En la parte alta de la villa, la Iglesia de San Bartolomé se erige como un punto de referencia arquitectónico. Su estilo neogótico y su curiosa campana, recuperada de un barco varado a principios del siglo XX, la convierten en uno de los elementos más característicos del municipio.
Playas y tradición conservera
A pesar de su costa escarpada, Cariño cuenta con hermosas playas y calas ideales para la práctica de deportes acuáticos. La Playa de la Concha y la Playa Basteira son las más accesibles, mientras que la cala Peiral do Campo, propicia para la práctica de submarinismo, se encuentra más aparcada y está rodeada de islotes y acantilados.
Pero más allá de su entorno natural, Cariño es un pueblo de tradición industrial ligada a la pesca y la conserva. En la Avenida de la Constitución aún se pueden encontrar antiguas casonas construidas por los propietarios de la industria conservera y de salazón, que en su día representó una de las principales fuentes de riqueza de la villa.
Un ejemplo destacado de esta herencia es la fábrica 'La Pureza', en funcionamiento desde 1924. Es tal su importancia para esta villa que, durante los meses de verano, esta histórica conservera abre sus puertas para visitas guiadas gratuitas, permitiendo a los visitantes conocer de primera mano el proceso artesanal de elaboración del pescado en conserva.
El patrimonio industrial de Cariño, reflejado en la industria conservera, es un valor añadido de esta villa de esencia marinera.