Este castro gallego es uno de los mejor conservadosTurismo de Galicia

Así es uno de los castros mejor conservados de Galicia que puedes visitar en cualquier época del año

Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2009, el castro fue objeto de excavaciones desde 1971

Galicia es una tierra de contrastes, donde la naturaleza se mezcla con una historia milenaria que todavía hoy puede respirarse en sus aldeas, montes y costas. Más allá de sus playas, acantilados y bosques, la comunidad gallega conserva un patrimonio arqueológico de incalculable valor: los castros.

Los castros eran, en esencia, poblados fortificados, muchas veces levantados en zonas elevadas, protegidos por murallas, fosos y taludes. La cultura castreña dejó huella en toda Galicia, y muchos de ellos han sido cuidadosamente excavados y conservados, convirtiéndose en museos al aire libre que permiten comprender cómo vivían nuestros antepasados hace más de 2.000 años.

El castro gallego que debes visitar

Uno de estos poblados es el Castro de Viladonga, uno de los yacimientos arqueológicos más completos y mejor conservados de Galicia. Se encuentra en el municipio de Castro de Rey, a tan solo 23 kilómetros de Lugo, y se alza a más de 500 metros de altitud dominando el paisaje de la Terra Chá. Su ubicación privilegiada, junto con su estado de conservación y el valor de sus hallazgos, lo convierten en una visita obligada para todo amante de la historia y el patrimonio gallego.

Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2009, el castro fue objeto de excavaciones desde 1971 que permitieron recuperar gran parte del recinto central (croa) y los sistemas defensivos, así como numerosos objetos que hoy se exhiben en su museo monográfico, inaugurado en 1986.

El recinto está delimitado por varias líneas de muralla y fosos, además de dos antecastros que habrían cumplido funciones tanto defensivas como agrarias o residenciales.

En su parte central, se conservan calles empedradas, viviendas circulares y cuadrangulares, almacenes, patios y corrales que muestran una clara evolución hacia un urbanismo castrexo influido por la romanización.

Un enclave lleno de leyendas

El Castro de Viladonga destaca por su valor arqueológico y peso legendario. Según las creencias populares, los mouros (seres mitológicos gallegos) recorrían túneles subterráneos bajo el castro hasta llegar al río da Pena. Estas leyendas, conservadas a través de la tradición oral, han sido recopiladas y documentadas por el museo como parte de su labor etnográfica.

Además, en una de las cuevas del antecastro sur se encuentra musgo luminoso 'Schistostega pennata', una especie extremadamente rara en Europa y considerada en peligro de desaparición. Su brillo verde fosforescente, visible en condiciones de baja luz, aporta un toque casi mágico al conjunto arqueológico.

El Castro de Viladonga es un lugar ideal para visitas en familia, excursiones educativas o simplemente una escapada cultural diferente. Tanto el acceso al castro como al museo es gratuito durante todo el año, lo que lo convierte en una opción muy atractiva para quienes visitan Lugo o viven en la zona.

A solo 20 minutos en coche, se puede completar la experiencia explorando la Muralla Romana de Lugo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, o descubriendo las termas romanas y la Domus del Mitreo, una antigua casa romana abierta al público.