Un plan alternativo para disfrutar de la costa gallega este verano
Una ruta entre ruinas militares, rocas y playas para disfrutar de la costa gallega este verano
Situada en la comarca del Salnés destaca por su recorrido junto al mar
Galicia cuenta con una amplia red de rutas de senderismo que permiten recorrer algunos de los paisajes más representativos de su geografía costera e interior. A través de caminos señalizados y de dificultad variable, los visitantes pueden descubrir desde acantilados y playas hasta zonas de montaña, espacios naturales protegidos y vestigios del pasado.
Muchas de estas rutas están pensadas tanto para el público local como para quienes buscan una forma diferente de conocer la comunidad más allá del turismo de sol y playa. Una de estas propuestas, situada en la costa del Grove, ofrece un recorrido de baja dificultad que combina patrimonio natural, historia y vistas al océano.
Una ruta de las más visitadas
Se trata del Sendero de piedras negras, que comienza en la playa que le da nombre, situada en la localidad de San Vicente del Mar. Desde allí, los visitantes avanzan por una estructura de madera que se adapta al relieve costero y permite un contacto constante con el mar. A lo largo del camino, se suceden pequeñas playas de arena blanca como Farruco o A Barrosa, además de calas rocosas poco frecuentadas.
Uno de los puntos destacados del trayecto es una gran escultura de piedra instalada en recuerdo de las labores de limpieza del chapapote tras la catástrofe del petrolero Prestige en 2002 que rinde homenaje a los voluntarios que colaboraron para mitigar los efectos del vertido en las costas gallegas.
El mapa del Sendero
Más adelante, se encuentra el Náutico de San Vicente, un local emblemático de la zona que ofrece tanto servicios de restauración como actividades de ocio vinculadas al mar, entre ellas el kayak, el paddle surf o el alquiler de bicicletas. También es habitual la celebración de eventos culturales como conciertos y exposiciones.
La ruta continúa atravesando enclaves como Punta Abelleiro, la playa de Abeleira o el arenal de Canelas, de casi 300 metros de longitud. En este punto, la pasarela de madera llega a su fin y comienza un tramo final sobre caminos de tierra que discurren entre vegetación y antiguos senderos militares.
El recorrido bordea entonces una antigua batería costera abandonada, conocida como Batería Militar J-1. En este lugar, aún se conservan estructuras como búnkeres, cañones y túneles parcialmente ocultos por la orografía.
La ruta concluye en la playa de Con Negro, un arenal que ofrece una panorámica de la isla de Sálvora, una de las que forman parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas.
Gaviotas, cormoranes y otras especies habitan la zona, lo que la convierte también en un punto de interés para la observación de fauna.
Este itinerario costero es de dificultad baja. Su proximidad a zonas urbanas y su conexión directa con la costa lo han convertido en un clásico para quienes visitan el Grove o buscan alternativas al turismo masivo en las Rías Bajas.