Jaime Mayor Oreja

Jaime Mayor OrejaJesús D. Caparrós

Jaime Mayor Oreja, presidente de la Fundación Valores y Sociedad

«La falta de fe es la causa entre las causas de nuestra crisis»

El exministro del Interior ha participado esta semana en las XII Jornadas Católicos y Vida Pública

El exministro Jaime Mayor Oreja es la voz crítica de la conciencia de no se cansa de alertar ante los cambios que sufre la sociedad actual. Ya sea desde NEOS, desde la Fundación Valores y Libertad, desde One of Us, desde el Real Instituto Universitario de Estudio Europeos o cualquier otro de los organismos que encabeza su voz grave, firme y sin imposturas desgrana y argumenta las razones por las que hay que entrar en la batalla cultural contra la ingeniería social.

Esta semana ha estado en Córdoba para participar en las XII Jornadas Católicos y Vida Pública que organiza la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP). En su caso, más que una visita ha sido un reencuentro con Córdoba, la ciudad en la que pasó el verano de 1975 como alférez de complemento en el cuartel del Marrubial, «en el Lepanto Juan de Austria, que ya no existe».

Recuerda Mayor Oreja que éste "era un regimiento de intervención inmediata y estábamos preparados por el tema del Sahara”, que desembocaría poco después en la Marcha Verde. «Yo era un alférez de complemento sin ninguna experiencia militar, pero en los momentos de prácticas nos dedicábamos a estudiar la geografía del Sáhara, y no me terminaba de creer que yo pudiese entrar en acción de verdad, porque era un recién salido de la Universidad», señala con la distancia de los años y apunta que «no tuve tensión porque pensé que no iba a ser posible, pero luego, mirándolo con perspectiva, podía haber sido».

Su presencia en Córdoba fue entre julio y octubre de 1975, por lo que conoce el calor estival de la ciudad. La salvación a la canícula la encontró tanto en una prima suya que tenía junto a la plaza de las Tendillas un piso con aire acondicionado como en los helados de David Rico, que aún recuerda.

Jaime Mayor Oreja

Jaime Mayor OrejaJesús D. Caparrós

- La conferencia se llama ‘Propuesta cristiana a la globalidad’. ¿Por qué hay que presentar una propuesta cristiana a la globalidad?

- Nosotros, en esta alternativa cultural que es NEOS, que es una alternativa cultural sobre principios cristianos, en septiembre u octubre estamos obligados a hacer una propuesta alternativa. El título de la conferencia tiene respuesta por mi parte: ‘Vivir como si Dios existiera. Una propuesta para Europa’ es el título de un libro que acabamos de presentar de Ricardo Calleja sobre los diagnosticados de Europa, empezando por el Papa Benedicto XVI. Nuestra propuesta para Europa es que hay que vivir como si Dios existiera, porque toda civilización necesita de un sentido de la trascendencia y aunque tú no creas no desprecies esa dimensión religiosa y espiritual. Esa es nuestra propuesta para el mundo, para la globalidad, porque la propuesta para cada uno de nosotros es la espiritualidad, la fe, la autenticidad.

El problema de verdad es que nos están cambiando la sociedad de arriba a abajo

- Si la propuesta se presenta en otoño supongo que será con vistas a la elecciones generales.

- No. Nosotros somos atemporales en ese sentido. Vamos a hacer un acto el 22 de mayo. Hoy [por el jueves] he hablado con los dirigentes de algunos partidos, no he podido hablar con el presidente del PP pero he hablado con el presidente de Vox, del PAR, con el Foro de Asturias, con Unión del Pueblo Navarro para que ellos expliquen su posición frente al proyecto de ingeniería social, que es el problema entre los problemas que, en mi opinión, suscita este gobierno. El problema no es los impuestos, no son las medidas de carácter económica, no es la inflación. Eso es lo que más perturba nuestras vidas pero el problema de verdad es que nos están cambiando la sociedad de arriba a abajo y ante este proyecto de ingeniería social hemos convocado a todos los partidos para que digan qué piensan sobre el particular.

Jaime Mayor Oreja

Jaime Mayor OrejaJesús D. Caparrós

- Y evitar una segunda legislatura en esa misma tónica.

- Nosotros no estamos en la política y lo que nos parece un disparate es que no haya una alternativa a ese modelo de ingeniería social. No decimos cómo lo tienen que hacer los partidos pero sí que tienen que dar una relevancia a cómo se sustituye esta estrategia que a su vez es destructora de una sociedad con fundamentos cristianos.

- Hace precisamente un año participó en una charla sobre NEOS con los principios de resistencia y denuncia. ¿Qué balance hace de este tiempo transcurrido?

- Es un balance, como siempre en las tareas difíciles de la vida, en algunos segmentos muy positivos y en otros es confirmatorio de la dificultad. Nosotros hemos presentado NEOS en Zaragoza, que ha sido la última ciudad, y el lunes vamos a estar en Valladolid. Lo hemos presentado en Santiago, en Sevilla, en Valencia, en Logroño, en Pamplona y, si tuviera que dar un apunte, hay una gran base social que quiere que se ponga el acento en los fundamentos, que se quiere escuchar que la falta de la fe es la causa entre las causas de nuestra crisis, que el problema entre los problemas es que unos quieren desde el silencio destruir un orden social basado en fundamentos cristianos por un implacable desorden social. Hay base social, se sienten huérfanos, y ésa es la primera conclusión. Luego, la dificultad es que los medios de comunicación no quieren este tema, no desean esta batalla, forman parte de lo que significa la resignación y la aceptación, que hay que hacer lo que la gente diga. Hay que conseguir que nuestra referencia principal no sea la doctrina sino que sea la opinión pública; es decir, lo que la gente piensa. Eso, en los medios de comunicación, está muy desarrollado.

Jaime Mayor Oreja

Jaime Mayor OrejaJesús D. Caparrós

- La falta de conocimiento de las raíces cristianas, que usted denuncia con frecuencia, es común a Europa. ¿Tiene constancia de que en otros países haya movimientos similares a NEOS?

- Nosotros tenemos una federación que es One of Us (Uno de nosotros), una plataforma de pensadores europeos, pero hay países que están peor que en España. En Alemania es muy difícil hoy defender nuestras posiciones. Alemania es una nación que, está bien decirlo, la Iglesia está muy desconcertada y ni siquiera ha aprovechado la presencia de un Papa como Benedicto XVI para recuperar su norte y su dirección. Alemania confirma que una vez más, y no sé qué le ha sucedido en este último siglo, no da una. No acertó en la Primera Guerra Mundial, perdió la cabeza en la Segunda Guerra Mundial, en la última etapa tampoco ha sabido imprimir fundamentos a la Unión Europea, se ha limitado a cuestiones económicas, y no fue capaz de entender que en aquella Constitución Europea, en su preámbulo, tenía que aceptarse la existencia de las raíces cristianas de Europa. Y dejaron que fuera Giscard d’Estaing aquel que determinó que no fuera así.

Una mala administración del bienestar material hace que se pierdan referencias permanentes y una de ellas es la fe

- ¿Dónde puede estar el origen de que Europa esté actualmente viviendo como si Dios no existiera?

- En mi opinión, en la falta de fe; es decir, una mala administración del bienestar material hace que se pierdan referencias permanentes y una de ellas es la fe. La falta de fe es la causa entre las causas de lo que nos sucede, la falta del sentido de la trascendencia, la falta del significado relevante que la dimensión espiritual debe tener en cualquier civilización. Es la causa entre las causas.

- La articulación de la respuesta a esta situación tendría que dirigirse hacia los más jóvenes, hacia la educación.

- Por supuesto. Lo que hace falta es que cambiemos de actitud cientos de miles de personas, que pasemos de ser unos católicos que hemos formado parte de una supuesta mayoría cómoda y acomodaticia a pasar a la mentalidad de una minoría más creativa y auténtica.

Jaime Mayor Oreja

Jaime Mayor OrejaJesús D. Caparrós

- Ahora mismo en Europa se sufre la invasión de Ucrania por Rusia. ¿La causa puede estar en esta debilidad actual de Europa? ¿Hubiese Putin actuando de otra manera si Europa estuviera fuerte?

- Creo que si Putin hubiese visto una civilización poderosa, en el sentido de convencida de ella misma, y no como una civilización de fin de semana y en la que lo único que nos importa son las vacaciones y el dinero, es evidente que no se hubiese atrevido a golpear el corazón de Europa. Por eso es tan importante el desenlace de la guerra, porque es esencial para el futuro de Europa porque está en el corazón de Europa. Han olfateado debilidad en occidente, que hemos perdido la fortaleza propia de una civilización.

Lo que es evidente es que vivimos el final de una etapa de occidente, no el final de occidente sino el final de una etapa

- Por último, ¿los europeos sabremos aprovechar la lección que nos están dando en valores los ucranianos?

- Bueno, el tiempo dirá lo que aprendemos. De la pandemia no hemos aprendido, en mi opinión, no ha cambiado el enaltecimiento por el dinero, no ha cambiado ninguna transformación profunda de la persona, en líneas generales. Hemos pensado que el éxito es volver a vivir como vivíamos antes de la pandemia, no vivir de otra manera. Eso es así. Lo que es evidente es que vivimos el final de una etapa de occidente, no el final de occidente sino el final de una etapa. Es una etapa que va terminando y ya hay suficiente desorden y una guerra muy próxima para indicarnos que algo va a pasar más.

- Pero hay que preocuparse por ocupar ese hueco.

- Hay que preocuparse para sembrar, no para recolectar. Hay que sembrar todo lo que hemos dicho. El dinero no lo puede ser todo, hay que saber vivir de otra manera, saber valorar lo que no valoramos hoy, hay que saber entender que las personas tenemos una dimensión espiritual, que hay unas referencias permanentes en nuestras vidas. Y cada uno tiene que aprender a encontrar la verdad de lo que pasa en cada uno de nuestros países. Las transiciones son la misma pero distintas. Estados Unidos vive una transición de polarización, de confrontación común. Europa vive un tránsito a la nada. La América española vive un tránsito al comunismo o al totalitarismo. España vive un tránsito desde el crimen, que fue determinante durante 50 años en democracia con la violencia terrorista, a la mentira, a la mentira hecha ley, norma. Es decir, la ley de género, la ley del bienestar animal, la ley de libertad sexual, la ley del sí es sí, la ley trans, la ley de memoria histórica o democrática. Ése es el tránsito nuestro: de un crimen determinante a una mentira retorcida por determinante. Con la mentira estamos cambiando la naturaleza humana todos los días, y España como nación. Bueno, esa es la mentira y el tránsito.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas