Mujer con paraguas en un día de lluvia junto a la Mezquita Catedral de Córdoba
La temporada 'horribilis' de la hostelería en Córdoba
Los empresarios reconocen que tras las borrascas y la suspensión de la alta velocidad han tenido «bajadas muy grandes» en su recaudación
Todavía no se han cumplido dos meses de 2026 y el sector de la hostelería ha sufrido un bache del que no se sabe cuándo y cómo se recuperará. A la suspensión del servicio ferroviario de alta velocidad durante casi un mes a causa del lamentable accidente de Adamuz se suman más de tres semanas consecutivas en las que ha llovido todos los días, hasta acumular en la capital una cantidad que supera los 300 litros por metro cuadrado.
Si la suspensión de los trenes Ave cortó casi de raiz la llegada de turistas, la sucesión de ocho borrascas consecutivas, alteró los hábitos de vida de los cordobeses, ya que los establecimientos no pudieron poner las terrazas al aire libre y muchos optaron por quedarse en casa los fines de semana antes que salir de bares.
Nombres de borrascas como Kristin, Leonardo o Marta quedarán en la memoria colectiva y sobre todo no los olvidarán los empresarios que han visto sus rendimientos mermados en estas semanas por culpa del tren y de las lluvias.
Menor recaudación
El presidente de Hostecor, Jesús Guerrero, añade otro factor más y es el del calendario, puesto tradicionalmente los meses de enero y febrero «han sido una época floja pero este año ha sido más floja de lo normal». Desde esta patronal de hostelería reconocen que «es complicado» hacer un cálculo de lo que se ha dejado de ingresar en estos días aunque sí señalan que se han producido «unas bajadas muy grandes».
Guerrero apunta que todo arrancó al día siguiente del trágico accidente ferroviario en Adamuz. Al conocerse la suspensión de la circulación de trenes, y que ésta iba para largo, «comenzaron primero las suspensiones de las reservas y luego, simplemente, no había reservas» en los hoteles de la capital. Llegar a Córdoba, por ejemplo, desde Madrid ya no era un trayecto de una hora y 40 minutos, sino toda una aventura, con trasbordo en autobús entre Villanueva de Córdoba y la capital que quedó para quienes no tenían más remedio que hacer este trayecto.
Golpe a la marca Andalucía
El hecho de que la conexión ferroviaria entre la capital de España y el sur de la Península haya estado cortada aproximadamente un mes supone, en opinión del presidente de Hostecor, un golpe «a la reputación que va a tener la marca Andalucía». La dependencia de la región del turismo para su economía hace que este hecho lastre durante un tiempo su competitividad en los mercados emisores de visitantes, máxime cuando ahora se está preparando el inicio de la temporada con la llegada de la Semana Santa a finales de marzo.
Los hosteleros cordobeses se ven seriamente dañados por lo sufrido en estas últimas semanas. Jesús Guerrero adelanta que tienen previsto buscar soluciones y por ello ya han solicitado una reunión con el consejero de Turismo, Arturo Bernal, y con la patronal cordobesa CECO. «Nosotros por pedir, pedimos, pero nos quedaremos igual porque no nos darán», concluye.