Antigua sede de la Real Academia de Córdoba

Antigua sede de la Real Academia de Córdoba. Patio octogonal centralAyuntamiento de Córdoba

La antigua sede de la Real Academia de Córdoba presenta daños más graves de lo previsto

Las obras han revelado graves deterioros por humedad y termitas, además de estructuras ocultas y un escudo de Castilla y León en el artesonado policromado

La rehabilitación de la antigua sede de la Real Academia de Córdoba ha revelado que el estado del edificio es peor del previsto. Los trabajos iniciados el pasado mes de abril han permitido detectar graves daños causados por las filtraciones de agua, un importante ataque de termitas y distintos problemas estructurales que han obligado a apuntalar vigas, forjados y parte de la cubierta.

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, y el presidente de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Miguel Ángel Torrico, han visitado las obras, según ha informado este miércoles el Ayuntamiento. La actuación fue adjudicada a la empresa Antroju SL por 571.758,23 euros y cuenta con un plazo de ejecución de ocho meses.

La primera fase se ha centrado en asegurar el inmueble, recuperar las cubiertas y determinar el alcance real de los daños. «El edificio estaba muy deteriorado y podía perderse para siempre», ha explicado Bellido, quien ha indicado que el objetivo inmediato es «salvar el edificio».

Un diagnóstico peor del esperado

Los primeros cuatro meses de trabajo se han dedicado en buena medida a retirar elementos añadidos durante diferentes intervenciones y a examinar la estructura. Según la información facilitada por el Ayuntamiento, la dirección de obra de la Gerencia Municipal de Urbanismo ha concluido que el diagnóstico es más desfavorable que el recogido en el reconocimiento inicial realizado por el laboratorio Cemosa.

Estado de parte del techado del edificio

Estado de parte del techado del edificioAyuntamiento de Córdoba

La retirada manual de los falsos techos de cañizo ha permitido comprobar que algunos rollizos se encontraban embebidos en los muros. También han aparecido rellenos de gran espesor sobre los forjados de madera que no cumplen ninguna función estructural y aumentan el peso soportado por unas vigas ya deterioradas.

Los trabajos han sacado a la luz, además, numerosos pilares de madera ocultos en los muros sobre los que descansan las cerchas de la cubierta. En el patio, algunas columnas que parecían construidas en piedra artificial son en realidad revestimientos que esconden pilares estructurales de fundición de los siglos XIX y XX.

Bellido, durante la visita al edificio ahora en rehabilitación

Bellido, durante la visita al edificio ahora en rehabilitaciónAyuntamiento de Córdoba

A estos problemas se suman los daños provocados por el agua. Las filtraciones han afectado, entre otros puntos, a las cabezas de las vigas de la entrada principal y a la crujía situada junto a la calle Ambrosio de Morales. El estado de algunas zonas ha obligado a acordonarlas y a colocar apeos de emergencia en vigas y forjados de la planta baja. También se ha apuntalado de urgencia la cubierta de par y nudillo de la crujía este.

Los técnicos han localizado asimismo un importante ataque de termitas en numerosos elementos de madera, con señales de actividad reciente o todavía activa. El Ayuntamiento sostiene que será necesario aplicar un tratamiento integral específico.

Por ahora no se ha acometido ninguna reparación estructural definitiva. La actuación continúa en una fase de prevención, desescombro y estudio. La complejidad de la estructura descubierta ha llevado a encargar a Cemosa un nuevo análisis para determinar cómo funciona el conjunto y precisar el alcance de los daños.

Un escudo oculto en el artesonado

La obra también ha proporcionado uno de sus principales hallazgos. La restauración ha permitido identificar en el artesonado policromado un escudo con las armas cuarteladas de Castilla y León.

El escudo encontrado

El escudo encontradoAyuntamiento de Córdoba

Este motivo heráldico aparece igualmente, junto a un león rampante rodeado por una bordura de castillos, en el capitel del mainel de la ventana ajimezada de la fachada. El símbolo está relacionado con la heráldica histórica de Córdoba y con el antiguo sello del Concejo, documentado desde el siglo XIII.

Bellido ha señalado el artesonado situado en una de las estancias como ejemplo de los elementos que podrán recuperarse durante la intervención. «Cuando lo recuperemos va a ser una maravilla», ha afirmado.

La fachada donde se encuentra la ventana ajimezada es la parte más antigua y mejor conservada del inmueble y se asienta sobre la muralla romana. La repetición de estos símbolos en diferentes elementos arquitectónicos refuerza, según la nota municipal, el valor histórico y artístico del edificio.

Las cubiertas, primera prioridad

Los trabajos se concentran ahora en desmontar las tejas de la crujía sur. La restauración integral de las cubiertas se ejecutará por sectores debido a las diferencias existentes entre las estructuras de las alas oeste, norte, sur y este.

También queda pendiente la inspección de la cubierta octogonal del patio central. Para acceder a ella será necesario instalar un andamio que ocupará todo el patio. El montaje no se ha realizado hasta ahora para no entorpecer las labores de desescombro, pero está previsto que comience próximamente.

Techado apuntalado

Techado apuntaladoAyuntamiento de Córdoba

«Las cubiertas están absolutamente rotas y por ellas se ha filtrado el agua», ha explicado el alcalde. Bellido ha defendido la intervención como parte de la recuperación del patrimonio municipal: «Córdoba es patrimonio, es historia y este es nuestro legado».

La intención del Ayuntamiento es adecuar también la planta baja para permitir las visitas una vez concluida la rehabilitación. El alcalde ha asegurado que el Gobierno municipal seguirá trabajando para que el inmueble pueda abrirse al público y los cordobeses y visitantes conozcan los elementos recuperados.

Del Cabildo Viejo a la Real Academia

El origen del inmueble se remonta al siglo XIV. Hasta 1583 albergó el Cabildo Viejo de Córdoba y, por tanto, fue una de las primeras sedes de las casas consistoriales de la ciudad.

Desde 1838 acogió la Fonda Rizzi, un restaurante y el Café Suizo. Entre 1928 y 1964 formó parte de la Oficina Principal del Monte de Piedad, que ocupaba los actuales números 9 y 9 bis de la calle Ambrosio de Morales.

La Real Academia de Córdoba estableció allí su sede permanente el 8 de enero de 1976. En febrero de 1991 se formalizó la segregación y venta al Ayuntamiento del inmueble correspondiente al número 9 bis. Cinco años después, el Consistorio cedió gratuitamente a la institución académica el derecho de superficie durante un periodo de 75 años.

En 1997 se incorporaron a la sede los edificios colindantes de los números 7 y 9. La Real Academia renunció posteriormente al derecho de superficie y el inmueble revirtió al Ayuntamiento de Córdoba.
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