Luis Fernández-Vega, catedrático de Oftalmología y director médico del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega
Entrevista | Eclipse solar 12 de agosto
Luis Fernández-Vega, oftalmólogo: «Unos segundos mirando directamente el eclipse pueden bastar para quedarnos ciegos»
El catedrático de Oftalmología y director médico del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega advierte a El Debate de las posibles quemaduras irreversibles en la retina que puede causar la observación directa del eclipse solar y desmonta los bulos más peligrosos sobre la protección ocular
El eclipse solar que podrá verse en España el próximo 12 de agosto se presenta como un espectáculo astronómico irrepetible, pero también como un riesgo severo para la salud visual si se afronta con precaución.
Ante esta situación, el doctor Luis Fernández-Vega (Oviedo, 1952), catedrático de Oftalmología y director del Instituto Universitario Oftalmológico Fernández-Vega ha detallado en una entrevista con El Debate sobre los riesgos que entraña contemplar el próximo eclipse solar sin la preparación y protección adecuada.
–¿Cuál es el mayor riesgo que asume una persona que va a decidir mirar al Sol durante unos segundos en este eclipse?
–Una persona que vaya a mirar al sol durante unos segundos y que si lo hace sin ningún tipo de protección va a tener unos problemas importantes porque se van a producir unas quemaduras en la retina, en la región de la mácula. La mácula es la zona de la retina que nos produce la visión discriminativa, es decir, la que me permite ver una cara o leer un libro. Si uno mira directamente sin ningún tipo de protección se van a producir unas quemaduras que muchas veces son irreversibles.
–¿Unos simples segundos pueden ser catastróficos?
–Sí. Unos solos segundos mirando directamente el eclipse pueden bastar para quedarnos completamente ciegos. Cuando uno mira al sol normal lo mira con unas gafas de sol o lo mira solo unos segundos porque es muy molesto. Pero cuando hay un eclipse se puede mirar sin que sea nada molesto, sino aquí como está tapado el Sol por la Luna se puede mirar directamente y entonces uno piensa que no le está produciendo ningún daño porque no duele.
Una ceguera central no nos permitiría leer, no nos permitiría ver una cara, no nos permitiría hacer las actividades normalesDirector médico del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega y referente internacional en cirugía ocular
–Hay quien cree que basta con unas simples gafas de sol oscuras para ver este fenómeno. ¿Por qué es uno de los errores más peligrosos?
–Porque se decía que se podía mirar a través de una radiografía, a través de unas gafas de sol buenas, y esto pues no, porque no protegen lo suficiente. Tienen que ser unas gafas específicas, unas gafas homologadas. Hay que ajustarlas muy bien para que no se caigan, para que estén perfectamente centradas, ver que no están vallados los cristales protectores, etc. Por lo tanto, tienen que ser gafas homologadas para poder mirar el eclipse.
–En el caso de que alguna persona acabe mirando durante unos segundos al eclipse de manera directa, ¿qué síntomas deberían hacer que esta persona acuda inmediatamente al oftalmólogo después del eclipse?
–Podría ver como unas manchas negras, podría ver las figuras y las cosas distorsionadas; si mira una línea recta podría verla un poco torcida, lo que le falta un espacio a esa línea. Y, sobre todo, puede tener una mancha, un escotoma central, que le hace que dificulte poder ver correctamente, etc. Cuando un oftalmólogo ve una quemadura de un eclipse en una persona, sabe que ha sido por un eclipse, porque tiene unas características de esa quemadura que son muy típicas.
Luis Fernández-Vega, catedrático de Oftalmología y director médico del Instituto Oftalmológico
–Pensar que con las gafas homologadas ya podemos mirar el eclipse durante el tiempo que dure el fenómeno en total, entiendo que es uno de los errores más comunes...
–Exacto, por eso digo que no se debe mirar más que un tiempo breve. Se puede hacerlo varias veces, pero solamente unos segundos cada vez. Y es muy importante también el tema de los niños, hay que tener mucho cuidado con los niños, porque claro, los niños se pueden admirar, las gafas se les pueden caer, está todo el mundo pendiente del eclipse y no pendiente de los niños.
–En redes sociales han circulado muchos consejos caseros para poder ver el fenómeno, ¿cuál dirías que es el bulo que más le preocupa como oftalmólogo?
–Hay muchos bulos, y como no molesta al mirarlo porque está cubierto, pues de ahí no pasa nada porque además lo miras y no te produce dolor, así que eso es un bulo también. Por lo tanto, hay que ser muy precavidos, mirarlo con esas gafas homologadas por un tiempo corto, breve, y mucho cuidado, insisto, con el tema de los niños.
–¿Quiénes corren más riesgos, los niños, las personas mayores, o cualquiera que mire el sol sin protección?
–Yo creo que corren más riesgo los niños, si no están bien tutelados por los adultos, y que estén siempre pendientes de ellos. También las personas mayores, sobre todo las que están operadas de cataratas, porque no tienen tampoco la lente del cristalino que se la ha quitado en la operación de catarata, y por lo tanto ahí entra más luz a la retina. Y después, hay que tener en cuenta que por la noche a todos se nos dilata un poco más la pupila, y al dilatarse más la pupila, pues también va a entrar más rayos de luz, y eso hace que vaya a ser más peligroso.
–También habrá mucha gente que va a intentar fotografiar con su cámara, con su teléfono móvil...
–Es peligroso a través de unos prismáticos, o de un móvil, o de una cámara, salvo que pongas unos filtros adecuados y perfectos homologados para ver el eclipse.
–Con respecto a las gafas homologadas, ¿cómo puede un ciudadano saber si son realmente seguras?
–Tienen que tener la homologación. El número de homologación tiene un número determinado: es el ISO 12312-2. Ese es el que tienen que tener. Y aunque tenga esa homologación con ese número dentro de alguna parte de la gafa, pues es suficiente para saberla. Pero hay que ajustarlas muy bien, porque no son cómodas de llevar.
Si uno mira al sol directamente sin ningún tipo de protección se van a producir unas quemaduras que muchas veces son irreversiblesDirector médico del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega y referente internacional en cirugía ocular
–Si tuviera que dar una serie de consejos para disfrutar del eclipse sin poner en riesgo la vista, ¿cuáles serían?
–Primero la utilización, siempre verlo con ese tipo de gafas homologadas. Segundo, mirar brevemente al eclipse, unos segundos, descansar, volver a mirarlo, siempre en pausas cortas. Tener mucho cuidado con la visualización que pueden hacer los niños del eclipse, y estar pendiente de que la gafa esté perfecta, que esté muy bien centrada y sujeta. Y que si en un momento determinado empiezan a haber manchas en el campo visual, y empiezan a haber unas cosas distorsionadas, pues entonces tendría que acudir al oftalmólogo.
–¿Qué espera encontrar en los centros, en los hospitales después del eclipse?
–Esperamos que se pueda aumentar las consultas, que va a haber gente que va a estar preocupada porque empieza a haber alguna mancha o alguna cosa que pueda estar relacionada con el eclipse.
–¿Le preocupa más el eclipse como tal o el exceso de confianza de la gente?
–Yo creo que me preocupa el exceso de confianza de la gente. Dicho de todo, por la comodidad que es mirarlo. Como está cubierto por la luna, pues podrías mirarlo teóricamente y eso te da una mayor confianza y además no me duele. Todo eso es lo que puede hacer que uno tenga esa sensación de confianza y que pueda producirle después las alteraciones pertinentes.
Que aprovechen la oportunidad de mirarlo porque van a pasar bastantes años hasta que vuelva a haber otra posibilidad de verlo en nuestro país. Pero que lo hagan con la precaución adecuada para que no se tengan que arrepentir nunca de haberlo mirado.
Como está tapado el Sol por la Luna se puede mirar directamente y entonces uno piensa que no le está produciendo ningún daño porque no dueleDirector médico del Instituto Oftalmológico Fernández-Vega y referente internacional en cirugía ocular
–¿Recomendarías la compra en grandes distribuidoras o te limitarías a las ópticas?
–Yo me limitaría al tema de las ópticas, de poder comprar en las ópticas porque sé lo que estoy comprando, puedo ver la homologación. Y todas las ópticas tienen en este momento gafas para el eclipse. Y además son gafas muy baratas, por lo tanto no va a haber dificultades de compra.
–¿Ver el eclipse únicamente pocos segundos puede dejarnos ciegos al 100 %?
–Por supuesto, si no se hace con la protección adecuada, nos puede dejar ciegos con una ceguera central. No nos deja ciegos del todo porque la visión periférica se mantiene, pero una ceguera central no nos permitiría leer, no nos permitiría ver una cara, no nos permitiría hacer las actividades normales. Por lo tanto, muchísimo cuidado y que lo haga con la seguridad que hemos comentado para que puedan disfrutar del eclipse de una forma segura.