Fundado en 1910
Ofrendas depositadas en un altar con una estatua de Rahu en el templo Wat Khun Chan de Bangkok, Tailandia

Ofrendas depositadas en un altar con una estatua de Rahu en el templo Wat Khun Chan de Bangkok, TailandiaBangkok Post via AFP

Eclipse total del 12 de agosto

Los mitos sobre los eclipses: de los dragones chinos a los jaguares que devoraban el Sol

Antes de que la ciencia explicara el movimiento de los cuerpos celestes y permitiera predecir con precisión estos fenómenos, las distintas civilizaciones recurrieron a mitos y leyendas para comprenderlos

Los seres humanos convivimos con pocas certezas: nacemos, morimos y el Sol sale cada mañana para ocultarse al anochecer. Por eso, la oscuridad repentina que provoca un eclipse solar en pleno día «toca de un modo muy profundo una de esas certezas» y ha despertado toda clase de emociones a lo largo de la historia.

Antes de que la ciencia explicara el movimiento de los cuerpos celestes y permitiera predecir con precisión estos fenómenos, las distintas civilizaciones recurrieron a mitos y leyendas para comprenderlos.

Ya en el siglo VII antes de Cristo, el poeta griego Arquíloco de Paros reflejaba el impacto de un eclipse: «Ningún suceso hay ya inesperado, ni increíble, ni maravilloso; cuando Zeus, Padre de los Olímpicos, de un mediodía hizo noche, ocultando la luz del Sol brillante. Desde entonces cualquier cosa resulta creíble y esperable a los humanos».

La palabra eclipse procede del griego ékleipsis y significa «abandono», un sentimiento que experimentaban muchas culturas al ver desaparecer el Sol o la Luna. En los Evangelios también se recurre a esta imagen para describir el apocalipsis: «El Sol se puso negro como un sayo de pelo, la Luna se tiñó de sangre».

San Dionisio Areopagita y el eclipse de Sol

San Dionisio Areopagita y el eclipse de SolWikimedia Commons

Una de las explicaciones más extendidas atribuía el eclipse a un animal maligno que intentaba devorar el Sol. La criatura variaba según la región: un jaguar para los aztecas, un lobo para los nórdicos, una rana gigante para los vietnamitas o un dragón en China. Para ahuyentarlo, muchas comunidades hacían ruido, lanzaban flechas o arrojaban arena al cielo.

También hay que destacar la leyenda india de Rahu Ketu. Según el mito, este demonio intentó beber el elixir de la inmortalidad, pero fue descubierto por el Sol y la Luna y castigado por el dios Vishnu, que le cortó la cabeza. Desde entonces, la cabeza inmortal persigue a ambos astros y, cuando logra engullirlos, se produce un eclipse, aunque el Sol y la Luna terminan escapando por el cuello decapitado.

Pintura que representa un episodio importante de la mitología hindú: la tríada de deidades Rahu, Hanuman y Ketu devorando el Sol y la Luna

Pintura que representa un episodio importante de la mitología hindú: la tríada de deidades Rahu, Hanuman y Ketu devorando el Sol y la LunaWikipedia

No todas las interpretaciones fueron violentas. Muchas culturas relacionaron los eclipses con el encuentro entre el Sol y la Luna. En Tahití, ambos son amantes que se unen durante el eclipse y crean las estrellas para iluminar su regreso. En el pueblo batammariba, entre Togo y Benín, se cree que el Sol y la Luna están peleando, por lo que la comunidad aprovecha ese momento para resolver sus propios conflictos y dar ejemplo a los astros.

Otras sociedades interpretaban los eclipses como mensajes divinos. Los aymara pensaban que el Sol enfermaba y encendían hogueras para calentar la Tierra, mientras que incas, antiguos griegos y otras culturas los asociaban al enfado de los dioses.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas