Estadio Nuevo ArcángelRFEF

Sadeco sitúa en el Córdoba CF la factura de las medidas contra las palomas del Arcángel

La empresa municipal limita su intervención al asesoramiento técnico y Facua reclama al Ayuntamiento que inspeccione las condiciones higiénicas del estadio

El Córdoba CF debe asumir el coste de las medidas permanentes contra las palomas en el Nuevo Arcángel. Así lo recoge la respuesta de Sadeco que Facua Córdoba ha recibido este lunes, según ha informado la asociación de consumidores. La empresa municipal atribuye a la concesionaria del estadio, Unión Futbolística Cordobesa S.A.D., las obligaciones de mantenimiento, conservación, limpieza e higiene del recinto.

El informe, firmado por el director gerente de Sadeco, José Carlos Gómez Rodríguez, señala que las redes, los cerramientos y otros elementos disuasorios permanentes deben ser sufragados íntegramente por la concesionaria. La empresa municipal cifra en cero euros el gasto ejecutado e imputado a Sadeco por obras o captura de aves en el estadio.

La respuesta respalda el criterio de Facua, que reclama al Ayuntamiento que compruebe el cumplimiento del contrato y evite que las arcas públicas asuman gastos que correspondan al club.

Inspecciones y asesoramiento técnico

Según el informe trasladado por la asociación, Sadeco ha limitado su intervención a visitas de inspección para localizar los puntos de posado y nidificación de las palomas y recomendar medidas que impidan su acceso a determinadas zonas. Este trabajo se ha desarrollado en colaboración con el Departamento de Zoología de la Universidad de Córdoba (UCO).

La empresa municipal precisa que no ha realizado capturas ni retirado ejemplares, tampoco trabajos de desinfección ordinaria o instalación de barreras físicas. Su asesoramiento, añade, no debe sustituir las obligaciones de limpieza, conservación y financiación de infraestructuras asumidas por la concesionaria.

El pliego de la concesión obliga a mantener las construcciones e instalaciones en perfecto estado de funcionamiento, limpieza e higiene durante toda su vigencia. Esta obligación tiene carácter esencial y su incumplimiento puede dar lugar a penalidades.

Además, el apartado 23.f) establece que las obras nuevas y las mejoras permanentes que ejecute la concesionaria en el recinto no pueden generar costes para el Ayuntamiento. Facua considera que esta cláusula debe aplicarse al determinar quién financia las redes y los demás elementos disuasorios.

La reclamación por los excrementos

El origen de las actuaciones está en la reclamación que Facua presentó el pasado 24 de julio por la presencia de excrementos de palomas en asientos, gradas, pasillos y otras zonas comunes del Nuevo Arcángel. La asociación solicitó una inspección higiénico-sanitaria.

La Unidad de Salud Pública respondió que carecía de competencias en materia de usos deportivos concesionados y trasladó el expediente a la Gerencia Municipal de Urbanismo, como organismo responsable del contrato de concesión del estadio.

Facua discrepa de esta respuesta. A su juicio, la concesión no exime al Ayuntamiento de ejercer las competencias sanitarias que le correspondan sobre unas instalaciones utilizadas por los aficionados.

La asociación apoya su reclamación en el artículo 11.3 de la Ordenanza municipal de Protección de la Salud Pública y Defensa de los Consumidores y Usuarios, que incluye entre las competencias de control sanitario los edificios y lugares de convivencia humana, con referencia expresa a las áreas de actividad físico-deportiva y de recreo.

También invoca la Ley de Autonomía Local de Andalucía y la Ley de Salud Pública de Andalucía para reclamar la inspección de las condiciones higiénico-sanitarias del recinto.

Facua sostiene que la supervisión del contrato y el control sanitario son responsabilidades distintas. Por ello, pide al Ayuntamiento que compruebe tanto el cumplimiento de las obligaciones de la concesionaria como las condiciones de limpieza e higiene del estadio y determine las responsabilidades que correspondan.