Presentación en Córdoba del informe sobre el estado de la investigación en cáncer
Las asignaturas pendientes de Andalucía en la investigación en cáncer
La ratio de investigadores en la comunidad está por debajo de la media de España
La investigación es esencial para seguir aumentando la supervivencia en cáncer. El objetivo es superar el 70% para el año 2030 y conseguirlo pasa por conocer la realidad de la investigación e innovación en cáncer en España. Por ello, junto a la Fundación la Caixa y la Asociación Española Contra el Cáncer, Aseica elaboró en 2018 y 2022 dos ediciones del informe 'Comprometidos con la Investigación en Cáncer', con el fin de analizar en profundidad aspectos clave del sistema español de investigación oncológica. Estos informes identificaron la necesidad de llevar el análisis al ámbito autonómico y, en este sentido, la Asociación ha hecho público el informe sobre el estado de la investigación en cáncer en Galicia (2023), Comunidad de Madrid (2024), País Vasco (2025) y Comunidad Valenciana (2026). Ahora presenta el mismo análisis para Andalucía.
Durante el acto, la representante autonómica de la Asociación Española Contra el Cáncer en Andalucía, Magdalena Cantero, señaló que «es fundamental el papel que tiene la investigación en cáncer para la supervivencia y la calidad de vida de las personas, por lo que es necesario impulsarla para seguir avanzando. Este informe nos permite conocer cuál es el estado de la investigación y la innovación en cáncer en Andalucía y donde tenemos que poner mayor esfuerzo para que en nuestra Comunidad se haga la mejor investigación en cáncer posible».
El papel de la Universidad de Córdoba
Por su parte, el rector de la Universidad de Córdoba, Manuel Torralbo, ha destacado que, para la institución universitaria, supone una satisfacción colaborar con la Asociación Española contra el Cáncer en la presentación de un informe «que contribuye a dar a conocer de forma precisa la realidad oncológica de Andalucía».
El máximo responsable de la Universidad ha subrayado la importancia de contar con «un diagnóstico riguroso que permita identificar las necesidades existentes para orientar las decisiones de futuro», y ha incidido en que «iniciativas como esta contribuyen a determinar en qué ámbitos debemos seguir avanzando para que el conocimiento científico se traduzca en avances para la sociedad».
Según los últimos datos aportados por el Sistema de Información Epidemiológica del Cáncer en España (SIEC), en 2023 se diagnosticaron en España 267.310 nuevos casos de cáncer, de los cuales 46.555 se produjeron en Andalucía, la comunidad autónoma con mayor número absoluto de casos. En cuanto a la mortalidad, en 2023 fallecieron en España 110.280 personas a causa del cáncer, de las cuales 18.401 en Andalucía.
Tipos de tumores
En Andalucía, los tumores con mayor número de nuevos diagnósticos son el cáncer colorrectal (6.390 casos; 15,9% del total nacional), el de mama (6.256; 17,6%) y el de pulmón (5.013; 15,8%), seguidos del de próstata (3.970; 14,2%), mientras que los tumores con mayor mortalidad son el de pulmón (3.711 fallecimientos; 16,3% del total nacional), seguido del colorrectal (2.673; 17,7%) y el de páncreas (1.190; 14,7%).
En el ámbito de la investigación oncológica, Andalucía se posiciona como una de las principales comunidades autónomas en investigación en términos de volumen, apoyándose en una red consolidada de universidades, institutos de investigación sanitaria y centros de referencia. Ahora bien, el análisis pone de manifiesto diversas limitaciones estructurales, ya que presenta una menor intensidad de recursos que la media nacional, tanto en inversión en I+D como en número de investigadores por habitante.
En 2024, el gasto en I+D de la comunidad fue del 1,09% de su PIB, inferior a la media nacional (1,50%), lo que la sitúa en la décima posición del ranking. De igual modo, el gasto en I+D interna alcanzó los 268 euros por habitante, la posición decimocuarta a nivel nacional, frente a una media estatal de 494 euros por habitante.
Los investigadores
En cuanto al número de investigadores, en 2024 había en España 184.382 investigadores, contando todas las categorías y todas las áreas del conocimiento. Andalucía contaba con 20.016, casi el 11% del total, lo que la convierte en la tercera comunidad con más investigadores, por detrás de la Comunidad de Madrid y Cataluña. Sin embargo, en cuanto a ratio, Andalucía tiene 232 investigadores por cada 100.000 habitantes, por debajo de la media nacional, que se sitúa en 379, lo que la baja a la decimotercera posición del ranking nacional.
En investigación clínica oncológica, Andalucía se sitúa entre las comunidades con mayor actividad: ocupa la tercera posición en número de ensayos clínicos absolutos, solo por detrás de Cataluña y la Comunidad de Madrid. No obstante, al ajustar por tamaño poblacional, registra 4,7 ensayos clínicos por cada 100.000 habitantes, posicionándose en la decimotercera posición del ranking nacional.
Los ensayos clínicos
La Comunidad destaca por su volumen total de ensayos clínicos y por la capacidad de su red hospitalaria. Con todo, esta actividad presenta una menor intensidad relativa, una concentración geográfica significativa y una fuerte dependencia de ensayos promovidos por la industria, con un desarrollo limitado de la investigación independiente.
Andalucía cuenta con una Estrategia de Cáncer específica, impulsada por la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, que ha servido como marco de planificación para el abordaje integral de la enfermedad. Se articula en torno a cinco líneas estratégicas, con un claro énfasis en la prevención y la asistencia, aunque con un menor desarrollo relativo del ámbito de la investigación.
Más investigación significa más oportunidades para los pacientes, ya que permite desarrollar mejores tratamientos, mejorar el diagnóstico, aumentar la supervivencia y avanzar hacia una atención más personalizada.
En definitiva, la región andaluza cuenta con el talento, los centros y la capacidad necesarios para seguir avanzando. El reto ahora es garantizar las condiciones que permitan transformar ese potencial en más investigación y, con ello, mejorar la vida y la supervivencia de las personas con cáncer.