Manuel Quintana y David de Miranda, a hombros por la Puerta Grande en Pozoblanco

Manuel Quintana y David de Miranda, a hombros por la Puerta Grande en PozoblancoAlberto Horrillo

David de Miranda y Manuel Quintana, matador y novillero por la puerta grande en Pozoblanco

Alejandro Talavante dejó algún detalle de su torería

Soleada tarde de primavera inicialmente, en la que el termómetro y una brisa tirando a gélida fue recordando al respetable conforme iba avanzando la corrida que el invierno serrano aún andaba cerca. Algo más de medio aforo de público en la plaza pudieron compartir la visión del festejo con los telespectadores de Canal Sur Televisión que retransmitía esta atractiva corrida mixta. Un equilibrado cartel compuesto por la figura del toreo Alejandro Talavante (de nazareno y oro) y el diestro onubense David de Miranda (de púrpura y azabache) como matadores de toros y, en una escala inferior, la gran promesa de toreo cordobés, el novillero con picadores Manuel Quintana (de celeste y oro). Buena composición taurina para lidiar reses de la ganadería de Domingo Hernández Martín, de procedencia Domingo Hernández y Garcigrande, con una presentación aceptable para una plaza de tercera categoría, como es el caso de ésta de Pozoblanco.

David de Miranda en Pozoblanco

David de Miranda en PozoblancoAlberto Horrillo

Reses ajustadas de trapío, con embestida noble y prontitud al caballo pero con una limitación de fuerza manifiesta que deslucieron algunos lances y limitaron el desarrollo de las faenas. Tras el paseíllo, se guardó un minuto de silencio por las víctimas del trágico accidente ferroviario de Adamuz y se escuchó el himno nacional. El primer toro de la tarde correspondió al maestro Alejandro Talavante. Embestida bronca en el capote recortando en exceso por el pitón izquierdo, lo que le impidió al maestro lucir los pretendidos lances de «verónicas». Entró delantero al caballo saliendo suelto tras recibir un único puyazo. Ajustado quite por «chicuelinas». Buen tercio de banderillas. Brindis al empresario del coso, Antonio Tejero. Faena en la que destacaron tandas de toreo circular por el pitón derecho, aprovechando su mayor recorrido y la nobleza del animal. Estocada entera ejecutada en la suerte contraria. Ovación. Pitos al Presidente tras la negación de trofeos al matador.

A su segundo toro, el cuarto en el orden de la tarde, sí le fue posible a Talavante ganarle terreno con el capote hasta el centro del ruedo con una excelente tanda de «verónicas». Codicioso con el caballo, recibió un único puyazo. Accidentado tercio de banderillas en el que el subalterno, Javier Ambel, a punto estuvo de ser cogido sin incidencia posterior. Brindis al público. Comienzo de faena con pases «ayudados por bajo». Toro algo «recortón» por el pitón derecho pero noble de embestida. Estocada entera ejecutada en suerte contraria. Toro rodado sin puntilla. Una oreja.

Un revolcón tras el que llegan dos orejas

David de Miranda recibió de capote a su primer toro, segundo de la tarde, sin poder evitar ser revolcado ante el ímpetu de su oponente. Se empleó en el caballo recibiendo un único puyazo. Recibió únicamente dos pares de banderillas a buen criterio del matador, para dosificar su patente falta de fuerza. Faena de buena ejecución en la que alternó toreo al natural con tandas de toreo circular muy ajustado y algunas «manoletinas» Estocada entera ejecutada en suerte contraria. Toro rodado sin puntilla en el centro del ruedo. Dos orejas. Tampoco le fueron mal las cosas al maestro David de Miranda en su segundo toro, el quinto de la tarde, un toro con salida «bravía» que miraba demasiado al tendido. Habilidoso, Miranda, para frenar con el capote el ímpetu de su oponente y llevarlo al centro del ruedo. Toro codicioso con el caballo al igual que sus hermanos, hubo que cortarle la embestida cuando iba al relance por el caballo. Un puyazo. «Reservón» en banderillas.

Meritoria faena de valor y aguante ante un toro que se paraba a media embestida y a la defensiva por su falta de fuerza. Estocada entera ejecutada en suerte contraria. Toro rodado sin puntilla en la línea de picar. Dos orejas. El primer novillo del novillero Manuel Quintana, tercero de la tarde, tuvo que ser devuelto a corrales tras los lances de capa por manifestar temblores propios de una clara lesión. Al novillo sobrero que lo reemplazó, un novillo de capa colorada distinta a la negra del resto de la corrida, lo recibió Quintana estirándose con el capote hasta pararlo, llevarlo a los medios y lucirse a la «verónica». Buena acometida al caballo. Un puyazo. Tercio de banderillas algo descontrolado. Brindis al público. Buen desarrollo de faena en técnica y estética. Novillo «gazapón» complicado de cuadrar por el novillero para poder ejecutar la suerte suprema. Estocada hasta la empuñadura en suerte contraria algo desprendida. Una oreja. El segundo novillo correspondiente a Manuel Quintana, sexto y último de la tarde, ha sido un novillo de escasas hechuras y ligero de pies. Poca fijeza en el capote. Recibió un único puyazo saliendo suelto del caballo. Deslucido tercio de banderillas. Comienzo de faena sacando al novillo a los medios. Amago de cogida al final de un lance que acabó en nada. Valiente y voluntarioso en la faena con destacable toreo al natural. Novillo más «gazapón» aún que el anterior. Dos avisos. Habilidoso, coloca una estocada trasera hasta la empuñadura. Una oreja.

Manuel Quintana, en Pozoblanco

Manuel Quintana, en PozoblancoAlberto Horrillo

Podemos resumir la corrida como satisfactoria por la buena profesionalidad y buen hacer de los matadores consolidados, y esperanzadora por las cualidades que atesora y demuestra el novillero que promete. Si el ganado hubiese tenido tanta fuerza como nobleza la corrida hubiese sido redonda. La temporada taurina ya la tenemos aquí y, por lo pronto, ya hemos visto salir a un matador y a un novillero por la puerta grande.

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