Claustro principal del monasterio de San Jerónimo de ValparaisoLa Voz

Cultura autoriza la reparación de las cubiertas del monasterio de San Jerónimo en Córdoba

Las láminas asfálticas existentes presentan un estado de deterioro

La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, adscrita a la Delegación de Turismo, Cultura y Deporte y presidida por el delegado territorial, Eduardo Lucena, ha informado favorablemente la documentación técnica para la rehabilitación de las cubiertas del Real Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso, situado en las inmediaciones de Medina Azahara.

La intervención prevista tiene como objetivo la conservación de las cubiertas del conjunto monástico, en concreto en las dependencias que se articulan en torno al claustro y en el cuerpo norte del denominado patio del Cervato. Se trata de cubiertas planas que presentan un avanzado estado de deterioro, con impermeabilizaciones ejecutadas mediante láminas asfálticas autoprotegidas y recubrimientos de pintura de caucho que han sufrido múltiples desperfectos.

Los trabajos proyectados consistirán en la retirada de los materiales deteriorados, incluyendo la eliminación de la lámina impermeabilizante existente y el raspado de los revestimientos en mal estado. Posteriormente, se llevará a cabo la regularización de pendientes y la reparación de paramentos y petos de cubierta, sustituyendo los morteros de cemento por morteros de cal más compatibles con el carácter histórico del inmueble. La nueva solución constructiva incluirá la colocación de una doble lámina de betún modificado adherida al soporte, la incorporación de aislamiento reflexivo y la ejecución de una capa de regularización sobre la que se dispondrá un acabado de baldosa cerámica.

En relación con este acabado final, la Comisión ha recomendado el uso de piezas cerámicas en tonos ocres, más acordes con la tonalidad de los materiales históricos del conjunto, evitando el empleo de acabados en color rojo que puedan generar un impacto visual inadecuado en este entorno patrimonial.

Asimismo, la intervención estará acompañada de una actividad arqueológica preventiva destinada al análisis de las estructuras emergentes y al control de las obras, lo que permitirá documentar adecuadamente cualquier evidencia de interés histórico que pudiera verse afectada por los trabajos. Como en el resto de actuaciones sobre bienes protegidos, se establece la obligación de comunicar el inicio de las obras y de presentar, una vez finalizadas, una memoria detallada con reportaje fotográfico completo y programa de mantenimiento.

La protección del monasterio

El Real Monasterio de San Jerónimo de Valparaíso fue declarado monumento histórico-artístico de carácter nacional en 1980 y cuenta en la actualidad con la consideración de Bien de Interés Cultural, estando inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. El conjunto forma parte, además, del ámbito de la Zona Arqueológica de Medina Azahara, también declarada Bien de Interés Cultural, incluida en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2018.

Desde el punto de vista arquitectónico, el monasterio constituye un complejo de gran riqueza histórica, resultado de sucesivas ampliaciones y transformaciones desde el siglo XV. El conjunto integra la iglesia, los claustros, diversas dependencias y espacios como la sala capitular, el refectorio o las antiguas celdas monásticas, configurando una estructura compleja donde conviven elementos góticos tardíos con importantes reformas barrocas posteriores. Destaca igualmente la torre de tres cuerpos y la organización claustral, con arquerías de gran valor formal y constructivo.

La actuación autorizada se enmarca en lo dispuesto por la normativa autonómica en materia de patrimonio histórico, que establece la necesidad de autorización previa para cualquier intervención en bienes inscritos como BIC o en su entorno, con el fin de garantizar la protección de sus valores culturales y evitar alteraciones que puedan afectar a su integridad o contemplación.

Con este informe favorable, la Junta de Andalucía continúa impulsando actuaciones de conservación y mantenimiento en bienes patrimoniales de especial relevancia, favoreciendo su preservación y adecuada transmisión, así como su correcta integración en el paisaje cultural en el que se inscriben.