Randy LópezSamira Ouf

Randy López, músico

«Soy un jipi de nacimiento que no tiene ni carné de conducir»

Pionero del rock en los 70, el músico cordobés habla de Mezquita, su grupo, y de una época que ahora que ahora quedam recogidos en un libro biográfico

De alguna manera el sonido lo llevaba en las venas desde la cuna. Fernando López Rojas, Randy López, nació en Tánger (1953) porque su padre trabajaba como electricista en el teatro Cervantes de aquella ciudad. Aunque finalmente la familia regresó a España, el espíritu acrisolado de la urbe norteafricana debió quedarse marcado en un niño que creció en una ciudad, Córdoba, que nunca ha renunciado a su legado musulmán.

En los años 70 ya se respiraban los aires de cambio que soplaban del resto de Europa y Norteamérica, y la juventud de entonces abrazó aquellos destellos de libertad con el ánimo propio de la edad. La música fue uno de los caminos escogidos por algunos para eso. Del folclore al rock y al pop. Con pocas pesetas. O ninguna. Con mucha ilusión y ganas.

Córdoba no fue ajena a aquel movimiento. Mezquita, el grupo, nació en ese ambiente, aunque antes como Expresión, con el propio Randy, su amigo José Rafa García, José Zorrilla y Francisco López. Del rock progresivo al andaluz, corriente identitaria y reivindicativa de una España que comenzaba a caminar en la recién estrenada democracia. Dejaron un par de álbumes, el rock andaluz casi desapareció y la vida trajo nuevas modas y otras corrientes y afanes.

Estamos en 2026 y en la sede la fundación Antonio Gala, muy cerca de una plaza, la de Séneca, que fue punto de reunión de la juventud de la época que ahora se rememora gracias a un libro dedicado a Mezquita. Hace calor en esta tarde de septiembre, pero ello no es impedimento para reunir a viejos rockeros en torno a una presentación que sirve para certificar que sí, que los tiempos pasados, en muchas ocasiones, fueron mejores.

Randy LópezSamira Ouf

- Este es el año en el que Mezquita cumple, si no me equivoco, 47 años.

- Sí, pero la formación se llamó Expresión, diez años antes.

- Lo celebraron además con un concierto este año en el Teatro Góngora Ahora se publica un libro. ¿Todo esto lo mueve la nostalgia o el reconocimiento?

- Lo mueve la casualidad de que la gente se acuerda de nosotros y pide recuerdos. Añoran ese recuerdo y nosotros estamos ahí, no nos hemos ido a ningún sitio, porque no nos hemos separado nunca: somos como una familia, como hermanos, después de tantos años juntos. A veces la gente se acuerda de nosotros y dice «venga, volved», y aquí estamos. Nos contrata alguien y es casualidad que coincida con una celebración.

- Mezquita, oficialmente, ¿nunca se separó?

- No, nunca. Cada uno tiró por su lado, pero sin una separación oficial.

- ¿Qué suponía ser músico de rock en la década de los setenta en España y, en concreto, en Córdoba?

- No era fácil, pero era muy bonito. Esa lucha contra los elementos nos satisfacía mucho porque la gente estaba acostumbrada a la orquesta clásica ,de viento y todo eso, y llegamos tres tíos con una guitarra eléctrica mala, al principio, arrastrándonos por el suelo, con el pelo largo, haciendo cosas como Jimi Hendrix. Era un poco extraño para la época, pero conseguimos superarlo con la ayuda de los chavales jóvenes que eran nuestros fans.

. ¿Cómo era aquella Córdoba?

. Córdoba era muy bonita y muy poética, y había muchos hippies, aunque parezca mentira. Y nosotros éramos jipis. Nos reuníamos en los jardines de la Victoria. De vez en cuando venía un furgón de la policía, nos montaba a todos y nos llevaba a comisaría. Nos pedían el carné y, como no lo teníamos —porque teníamos menos de 15 años—, nos soltaban y ya está.

- Creo que es la primera vez que conozco a un rockero hippie.

- Yo he sido jipi de nacimiento. No tengo ni carné de conducir, y aunque tengo más años que el baúl de la Piquer no me lo he sacado. Más que nada porque he sido un poco perezoso para eso. Me encanta el campo y la libertad, sobre todo la libertad. Nosotros, cuando Franco estaba vivo, no luchábamos por cosas políticas, sino por ser libres, por poder expresarnos, cosas que no podíamos hacer en aquel momento.

Randy López, durante la entrevistaSamira Ouf

- Siguiendo con esa época: ahora que ha muerto José Santiago ‘Beethoven’, el músico cordobés, muchos quizá descubran que hubo músicos de rock y pop entonces, ¿no?

- Claro. Era un poco nuestro maestro, el de los más jovencitos. Era unos años mayor que nosotros y lo veíamos tocar con Las Manos, que era un poco lo que queríamos ser algún día, y Beethoven fue un gran maestro para nosotros.

- Nunca se han encuadrado realmente en el rock andaluz como etiqueta. Más bien en el progresivo, ¿no?

- Sí, hemos hecho rock progresivo. Lo que pasa es que también nos tiraba mucho el rock andaluz, el flamenco y la música andalusí. Era música que oíamos por la noche desde emisoras marroquíes. Influidos por todo eso, incorporamos a esta música algo nuevo. Nosotros, en 1973, estábamos en Barcelona tocando flamenco, y eso lo sabe poca gente. Tuvimos un gran éxito en una sala de fiestas muy importante de allí. Estuvimos seis meses del tirón y tuvimos un gran éxito tocando flamenco antes de que naciera Triana, por ejemplo.

- ¿El rock andaluz desapareció por...?

- Por cuestiones políticas. Dijeron aquello de « A España no la va a conocer ni la madre que la parió», e hicieron un boicot a todos los grupos de rock andaluz. Recuerdo un concierto que iba a organizar Gay Mercader con todos los grupos, menos Mezquita; no estabamos nosotros. Y los equipos de sonido llegaban tarde. Se vio claramente que había un boicot de los organizadores catalanes a los organizadores andaluces como Javier García-Pelayo.

- Quizá las radiofórmulas y su formato influyeron. También España al final cambió y posiblemente el rock andaluz no tuvo encaje en los nuevos tiempos.

- Bueno, Triana fue número uno de la radiofórmula durante mucho tiempo. Hay que tener eso en cuenta. En realidad, no fue por la radiofórmula en sí, sino porque cambió la mentalidad de la gente. Vino la movida madrileña con músicos que todavía estaban aprendiendo a tocar —que después han sido buenos, evidentemente—, pero arrasó con toda la música que había en la periferia. Por eso desapareció un poco el rock andaluz. Pero no lo hizo del todo, porque después ha estado Medina Azahara muchos años, y con Mezquita no nos hemos separado nunca, sino que volvemos de vez en cuando. En fin, que el rock andaluz, en realidad, no ha desaparecido.Lo que pasa es que ha sido como el Guadiana, se esconde un tiempo.

Randy LópezSamira Ouf

- Usted acaba en Medina Azahara.¿Cómo vivió ese cambio?

- Fue muy bonito. Una época preciosa, porque viajábamos mucho, nos hospedábamos en grandes hoteles y estábamos por toda la Península: por Galicia, por Bilbao, por Barcelona. Bien, mientras duró, porque a mí me gustaba Medina Azahara cuando hacíamos nuestro rock progresivo. Era importante. Álbumes como Caravana española o Al-Hakim, en todo eso estuve yo presente. Pero hubo un cambio, entró un guitarra nuevo, Paco Ventura, mi amigo, por supuesto, y Miguel Galán dejó la banda. Se cambió al heavy y a mí no me interesaba mucho eso.

Aparte, había y hay un cantante en la banda, Manuel Martínez, un cantante magnífico, y yo era cantante también. No podíamos coexistir mucho tiempo. Bueno, estuvimos ocho o nueve años, pero demasiado tiempo dos cantantes en la banda, y yo no me hubiera permitido competir con Manuel cantando. Lo dejé para hacer mi carrera en solitario.

- Esa es una de las preguntas que quería hacerle, porque se le conoce fundamentalmente como bajista,pero además es usted un magnífico vocalista. Eso no está tan reivindicado en Randy López, ¿no?

- Aprendí de Paul McCartney, al que considero mi maestro. Es zurdo, toca el bajo, y yo he aprendido de él ese mecanismo. Hay un mecanismo, no es fácil, pero se consigue a base de mucho machacar y con técnica.

- Pero quiero decir que es usted muy buen vocalista, que canta muy bien.

- Bueno, ya me lo decía mi madre(ríe).

Randy LópezSamira Ouf

- ¿Ha podido vivir de la música?

- Aquí estoy. A veces bien, a veces mal. A veces he ganado mucho dinero; también se gasta fácilmente y lo he malgastado. Y he tenido épocas con el agua al cuello.

- Randy López, nacido en el siglo XX. Además, es el título de uno de sus discos.

- Eso es.

- ¿Qué significa para usted haber nacido en ese siglo?

- Significa que nuestra generación fue la que vio acabar la guerra de Vietnam, la que hizo que los negros fueran reivindicados, que se acabara el apartheid. Hicieron muchas cosas. Lo que es una pena es ver cómo todo eso se ha tirado por tierra ahora.

- ¿Y escucha música del siglo XX o del siglo XXI?

- De los dos, siempre. Y del XIX también (ríe).

- ¿Y ahora qué escucha? ¿Qué le gusta?

- Ahora estoy inmerso en un nuevo disco, que se va a llamar Libre, y en todas las canciones entra la palabra «libre» o «libertad». Es una reivindicación. Creo que será el último o penúltimo de mis discos. Ya no quiero hacer más, porque es muy duro y doloroso crear un LP entero. Creo que ya lo voy a dejar para que lo hagan otros. Pero esa es la música que escucho ahora. la música que se emite ahora en la radio no me convence. Pasa como con Medina Azahara, que el heavy tampoco me atraía en aquel momento.

Randy López, visto por Samira Ouf

No me interesa escuchar eso muchas veces ahora, no me gusta el rap, no me gusta el reguetón. Los grupos de aquella época, los rockeros, sí los escucho.

- Hablando de aquella época, hay poco material gráfico o videográfico de aquellos años. El libro que sobre Mezquita de ha presentado esta semana es , por tanto, es un lujo

- La verdad es que la autora se ha buscado muy bien la vida para encontrar fotografías. Hay poco material, no solo nuestro, sino de todos los grupos: Asfalto, Leño, todo eso. Hay poco porque no había móviles, y comprarse una cámara era un lujo. No hay demasiado material, muy poco o casi ninguno