'Beethoven'

'Beethoven' en la portada de su libro 'Pioneros del Rock cordobés'

Muere José Santiago 'Beethoven', el gran pionero y narrador del rock cordobés

Capaz de tocar multitud de instrumentos, perteneció a un sin fin de grupos desde los años 60

José Santiago 'Beethoven' (Córdoba, 1948) acaba de fallecer tras una larga enfermedad. Nunca perdió el humor e incluso, en los últimos años, se le podía ver en sus redes sociales haciendo bromas sobre el hecho de que tal o cual día le insertaban el tratamiento de tequila en el hospital. Genio y figura hasta el final. Con él se va no sólo un excelente músico, sino uno de los últimos exponentes de los grupos de los años 60 y 70, verdaderos pioneros del pop y rock español quizá injustamente olvidados ante la apisonadora propagandística de la Movida madrileña, posterior y netamente inferior. Multi-instrumentista y capaz de tocar como un maestro la guitarra eléctrica, la flauta, el saxofón, e incluso atreverse con la gaita (solía hacer graciosas apariciones en su Facebook ataviado de gaitero para la ocasión), Beethoven fue un auténtico precursor que tiene un doble mérito: conseguir dedicarse en exclusiva a la música desde su juventud hasta más allá de la jubilación; y hacerlo de la forma más digna posible, lejos de los destructivos mitos bohemios y los excesos que pueblan ese universo. Ante tantos superviviente del rock de postín, este cordobés vivió la música verdaderamente, a lo largo de décadas, sin altibajos y con la profesionalidad por bandera. Fue un MÚSICO, con todas las letras mayúsculas.

José Santiago empezó de niño a tocar la bandurria, que era el instrumento más asequible para tener en casa. Poco después hizo lo propio con el violín en el conservatorio. Allí los niños se repartieron una serie de motes basados en compositores míticos. Y a él le tocó ese 'Beethoven' que ya no le abandonaría hasta hacerlo tan suyo que en Córdoba se considera a Ludwig como el segundo. En 1963 al oír a Elvis y los primeros Beatles se dio cuenta de que lo suyo estaba en otra parte. Se hizo con una guitarra eléctrica, aprendió a tocarla solo y formó su primer grupo, 'Los pilotos' junto a su hermano y otro amigo. Curiosamente fue este grupo el que marcó el gusto por la música de Manuel Martínez, quien luego sería cantante de Medina Azahara. 'Los Pilotos' fueron después 'The Juniors'.

The junior, con Beethoven Santiago y su primera guitarra, en 1963, en el club Los Piratas de La Piedra Escrita

The junior, con Beethoven Santiago y su primera guitarra, en 1963, en el club Los Piratas de La Piedra EscritaFacebook Beethoven Santiago

Ensayaba entonces, como recordaba, en su casa, y «muy bajito». Luego estuvo en 'Los difíciles' y entró, como tantos cordobeses, a trabajar en el sector de la platería, donde estuvo pocos años, ya que vio que ganaba más como músico. En un mundillo repleto de personas aparentemente románticas pero inconsistentes, que abandonan a primeras de cambio, fue suficientemente lúcido como para ver en el pop y rock un trabajo próspero y honrado, no un mero entretenimiento.

A partir de ahí, su currículum es tan pródigo en nombres de grupos como en escenarios que compartió con ellos. Y así estuvo en Los Califas o Los Clackers. Luego vinieron Las Manos, recordado grupo por su calidad. Con ellos llegó a estar tres años tocando a diario en Bilbao, pues era la explosión de las llamadas salas de fiestas. Permaneció en esa banda hasta el 73. Luego vinieron los 'Pica pica' -con los que estuvo en dos épocas- 'Flor y nata' o 'Trinidad' . En 1980 formó junto a otros integrantes, 'La Banda sureña', con los que estuvo hasta 1997 haciendo verdaderas barbaridades en furgonetas que llegaban a tener hasta 190.000 kilómetros, como tocar en Zamora un 30 de diciembre y en fin de año en el Círculo de la Amistad de Córdoba. Si se trazaran en un mapa las idas y vueltas de José Santiago por la geografía española, el resultado sería un ovillo infinito de aquí para allá plagado de vivencias y anécdotas. Tras abandonar la Banda Sureña formó la 'Banda Beethoven', donde contó con su esposa como cantante y su hijo a la batería.

Lejos de limitarse a la interpretación, Santiago dedicó más de dos décadas a rescatar el patrimonio sonoro de su tierra. De multitud de entrevistas, encuentros y búsqueda de protagonistas ex-profeso, surgió 'Los conjuntos de Córdoba', obra escrita a máquina (se negaba a utilizar ordenador) que permaneció inédita mucho tiempo. Y así, aprovechando sus propios conciertos o yendo a sus pueblos, pudo hablar con antiguos componentes de Los Veloces, Los Imperio o Los Nibelungos... nombres, junto a otros muchos, que de no ser por él apenas serían recordados, pues la memoria o desmemoria histórica decidió hace mucho que había que prescindir de esta parte fundamental de la historia del rock español. Finalmente el libro se publicó en 2023 con el nombre «Los pioneros del rock cordobés», una fuente documental indispensable hoy día.

De feria en feria, de ciudad en ciudad, de concierto en concierto, nos deja un profesional impecable que crió a cuatro hijos a base de acordes, y que a su vez muchos músicos consideraban como el padre, o abuelo, de tantos de ellos. José Santiago demostró que ser rockero era cuestión de constancia, tesón... y ser capaz de ir de Almería a Pontevedra en una furgoneta el mismo día, algo, en el fondo, mucho mejor que fichar en una oficina.

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