El Córdoba Patrimonio volvió a perder en casa
El Córdoba Patrimonio no remonta en casa (3-4)
El conjunto blanquiverde cae frente a Peñíscola tras un duelo de alternativas en el que pagó su falta de acierto y varios errores decisivos
El fútbol sala, casi siempre, es un juego de precisión quirúrgica. Y en Vista Alegre, el Córdoba volvió a comprobarlo de la forma más dolorosa. Cayó ante el Peñíscola (3-4) en un partido desbordado, de ida y vuelta y golpe tras golpe. Pero en esa ruleta sin pausa, el equipo de Santoro disparó mucho… y acertó menos. Y eso, en esta categoría, se paga caro.
El arranque fue una declaración de intenciones: ritmo alto, mucha presión y ocasiones en ambas áreas. El Córdoba quiso mandar desde la intensidad, pero fue Peñíscola quien golpeó primero. El tanto en propia puerta de Báez fue un jarro de agua fría, aunque la reacción no se hizo esperar. La expulsión de Pablo Muñoz cambió el guion y, en apenas un suspiro, los blanquiverdes igualaron y voltearon el marcador, impulsados por el hambre y el empuje de su gente.
Pero este partido no entendía de inercias ni de lógica. Apenas unos segundos después de ponerse por delante, el Córdoba vio cómo el empate volvía al luminoso, como si el encuentro se negara a tener dueño. A partir de ahí, el duelo entró en una fase más espesa, con menos claridad, aunque siempre con esa sensación de peligro en el aire.
Tras el descanso, el golpe volvió a ser visitante. Y de qué manera. Un disparo desde campo propio sorprendió a todos y encendió las dudas en los locales. El Córdoba quiso, empujó, insistió… pero ya no encontraba la fluidez de antes. Aun así, cuando el partido parecía escaparse, apareció Murilo para devolver la esperanza con el 3-3. Vista Alegre rugía, convencido de que, esta vez sí, el final sería distinto.
Pero no. Porque este Córdoba vive instalado en la crueldad de los detalles. Apenas segundos después del empate, una acción a balón parado mal defendida devolvió la ventaja a Peñíscola. Un golpe seco, definitivo. El empuje final, con portero-jugador y corazón por delante, no fue suficiente. Y así, el Córdoba sumó otra tarde sin premio en casa. Una más.