Papeletas de las pasadas elecciones andaluzas
Elecciones 17-M
Córdoba reescribe su historia: el siniestro de Adamuz y las infraestructuras amenazan a un PSOE a la baja
La provincia elegirá doce parlamentarios con la gestión autonómica del PP como aval y el desastre ferroviario como telón de fondo
Córdoba lleva dos legislaturas reescribiendo su historia electoral. Durante 38 años votó al PSOE con una regularidad casi mecánica y la Junta de Andalucía fue, en buena medida, una prolongación natural de ese dominio. Diciembre de 2018 rompió esa inercia. Los socialistas todavía ganaron aquí en votos —111.826 frente a los 83.838 del PP—, pero la suma del centro derecha bastó para arrebatarles el gobierno autonómico por primera vez en casi cuatro décadas.
En junio de 2022 ya no hubo matices. El PP obtuvo en Córdoba 172.980 votos y siete de los doce escaños en juego. El PSOE se quedó en 91.096 y tres parlamentarios, a casi 82.000 votos de distancia. Ciudadanos, que cuatro años antes había logrado dos escaños, desapareció del mapa. Vox consolidó uno con 48.208 sufragios. La transformación había sido completa.
El 17 de mayo los cordobeses vuelven a las urnas. Lo que está en juego no es solo renovar el gobierno andaluz, sino calibrar hasta dónde ha llegado ese cambio político en la provincia.
El balance de la Junta
La Junta llega a estas elecciones con el expediente de obra ejecutada más amplio que ningún gobierno autonómico ha presentado en Córdoba en mucho tiempo. A lo largo de esta legislatura se han desarrollado infraestructuras sanitarias, centros de servicios sociales, nuevas sedes judiciales, oficinas de empleo, actuaciones medioambientales, rehabilitación patrimonial y obras de fomento distribuidas por toda la provincia. Varios proyectos están aún en ejecución o pendientes de inauguración.
Entre los hitos más concretos conviene comenzar por la sanidad, argumento a la contra empleado por la oposición, pero que en Córdoba ha dejado el nuevo edificio de consultas externas de Niño y Mujer del Hospital Universitario Reina Sofía, el tercer punto de urgencias en la capital, nuevos centros de salud en El Naranjo, Bujalance y Villanueva de Córdoba, y la ampliación del hospital de Montilla.
En materia de agua, una decena de depuradoras entrarán en funcionamiento a lo largo de la provincia en 2026, desde Pozoblanco hasta La Rambla. En patrimonio, concluirán las obras de los Baños de San Pedro, la musealización del entorno de la Sinagoga y los trabajos de rehabilitación de cubiertas en Medina Azahara, que permitirán ampliar la visita al Salón Rico. En infraestructuras, se completan la tercera fase del Área Logística de El Higuerón y el Cinturón Verde de la capital, con sus cuatro fases terminadas. A ello se suma la Base Logística del Ejército de Tierra, con una dotación de 100 millones en el presupuesto autonómico, y la rehabilitación de la sede judicial de Montilla.
Es un argumento que el PP utilizará intensamente durante la campaña. Las encuestas le dan respaldo: según distintos sondeos publicados en las últimas semanas, el partido de Juanma Moreno partiría con una ventaja amplia, aunque con resultados que oscilan entre repetir mayoría absoluta y quedarse a las puertas de ella.
La factura del Gobierno de Sánchez
Frente a ese balance, hay una agenda pendiente cuya responsabilidad recae sobre el Gobierno central. El déficit eléctrico crónico en el norte de la provincia —que lleva años impidiendo la llegada de inversión empresarial al Guadiato y los Pedroches por falta de potencia en la red—, la conexión entre los embalses de La Colada y Sierra Boyera, bloqueada por la Confederación Hidrográfica del Guadiana pese a contar con financiación y adjudicación, además de la falta de inversión en infraestructuras hidráulicas; el desdoblamiento de la N-432 o la Variante Oeste de Córdoba son proyectos que dependen de ministerios y organismos estatales y que acumulan años de parálisis. No son reclamaciones nuevas ni exclusivamente políticas: los han trasladado en repetidas ocasiones instituciones, organizaciones agrarias y el tejido empresarial de la capital y la provincia.
El peso de Adamuz y la red ferroviaria
Sobre ese escenario cayó el accidente ferroviario de Adamuz, un siniestro que dejó 46 muertos y más de 120 heridos. Adif y Renfe, responsables de la infraestructura y la operación, dependen del Ministerio de Transportes. La herida sigue abierta: el pasado 20 de marzo, familiares y afectados salieron a la calle en Huelva bajo el lema 'Memoria, verdad y justicia' para exigir una investigación exhaustiva e imparcial y que se asuman, en palabras de la Asociación Víctimas Descarrilamiento Adamuz, «las responsabilidades políticas y empresariales». La propia asociación denunció que el Ministerio de Transportes tardó dos meses en ponerse en contacto con ellos.
Nunca Córdoba y Huelva se ha sentido tan unidas. Y el accidente, con toda su carga emocional, es difícilmente separable de la figura de Montero, que además llega como 'redentora' de los andaluces. Unos andaluces que han visto en los últimos meses cómo se ha deteriorado su red ferroviaria por la pésima gestión, cuando menos, del Gobierno de Sánchez.
La apuesta socialista
El PSOE afronta estas elecciones con una estrategia centrada fundamentalmente en el deterioro de los servicios públicos, y especialmente en la sanidad. Montero ha planteado los comicios como un «referéndum sobre la sanidad pública» y ha denunciado un supuesto plan de la Junta para implantar el copago sanitario, algo que el Gobierno andaluz niega rotundamente. Su perfil de médica y exconsejera de Salud le permite pilotar ese discurso, aunque también la expone: gobernó la sanidad andaluza durante años bajo los ejecutivos de Chaves y Griñán, una época también marcada por la corrupción y los escándalos.
El escenario para el 17 de mayo
Vox, que apunta a crecer según todos los sondeos, ha fijado ya el tono de su campaña, señalando que hablará «de los problemas que nos han creado los populares y los socialistas» y reclamando un espacio propio frente a ambos, con un discurso centrado en sanidad, vivienda, campo y seguridad. El partido descarta ejercer de socio preferente del PP y se presenta, en sus propias palabras, para ganar.
En Córdoba, el PSOE mantiene por ahora su condición de segunda fuerza según los sondeos, aunque con Vox creciendo y con una importante distancia respecto al PP. Los socialistas defienden tres escaños en una circunscripción donde el viento lleva tiempo soplando en su contra.
La pregunta no es si perderán votos. Es si aguantarán la representación que les queda.