Iker Álvarez celebra un gol en El Arcángel

Iker Álvarez celebra un gol en El ArcángelLa Liga

Iker Álvarez vuelve a su papel ‘milagrero’

El portero del Córdoba, consolidado como el ‘1’ para Iván Ania, recuperó en León el rendimiento que le encumbró durante la temporada

Ha sido una de las notas amables de la temporada hasta la fecha. Con sus momentos bajos, como todo el equipo, la irrupción de Iker Álvarez sorprendió a muchos. Llegó como complemento y competencia directa de un Carlos Marín intocable y, pasadas seis jornadas de Liga, se consolidó con una actuación antológica frente al Racing de Santander en El Arcángel. Aquella tarde (2-2), el guardameta andorrano dejó alguna parada de mérito y un par de intervenciones que, directamente, podrían estar en un top-5 de la temporada.

Por eso, Iván Ania lo tuvo claro desde entonces y, salvo su ausencia por el parón internacional de la jornada 9, lo jugó todo hasta que el asturiano decidió relegarlo a la suplencia después de una serie de malos resultados que, además, llegaron aparejados de actuaciones bastantes alejadas al nivel que el andorrano había demostrado a lo largo del presente ejercicio. Así, desde esa sexta jornada, Iker Álvarez se consolidó como el ‘1’ hasta la 28ª.

Si uno rasca en todos esos encuentros, es bastante posible que llegue a ver varias paradas ‘milagreras’, de esas que no existen en el repertorio de los porteros, pero que, si estás tocado por la varita, aparecen. Así parecía ser Iker Álvarez hasta que se volvió mortal y, como el resto del equipo, comenzó a evidenciar signos de una caída que terminó con una racha paupérrima de un punto sobre veinticuatro posibles. Una serie de resultados que, salvo milagro, acabó con las aspiraciones de play off del Córdoba.

Por eso, una de las piezas que tocó Iván Ania fue la del andorrano. Tres derrotas seguidas (Almería, Ceuta y, especialmente Andorra) le hicieron caer de la titularidad en detrimento de Carlos Marín. El almeriense, aunque salió bastante señalado en la derrota en Santander, mantuvo el sitio frente al Sanse. Pero se lesionó al descanso e Iker Álvarez regresó a la portería. Su rendimiento no creció en los siguientes duelos, siendo especialmente llamativas sus dudas en Cádiz, donde el nerviosismo era generalizado. De hecho, una mala salida con 1-2 en el tramo final pudo desembocar en el 2-2. La reacción del andorrano no se ha hecho esperar, firmando una actuación más sobria ante el Real Zaragoza y, en León, firmando una puesta en escena que recordó a la que enamoró desde el inicio de Liga.

Desde los primeros minutos, con dos actuaciones consecutivas de valor gol, hasta tres paradas de highlights en el segundo acto que imposibilitaron la victoria de la Cultural y Deportiva Leonesa. En una recta final en la que solo un milagro avivaría la llama del play off, se trata de recuperar jugadores para la causa. Iker Álvarez, parece, quiere subirse a ese carro.

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