Los jugadores del Córdoba celebran uno de los goles de Fuentes
El Córdoba se pone flamenco (1-2)
El conjunto blanquiverde firma una exhibición colectiva y, gracias a un doblete de Fuentes, sigue soñando con alimentar el milagro del play off
El Córdoba CF ha decidido mimetizarse con el mes de mayo. ¿Que hay cruces, patios y flores? Brilla. ¿Que viene la feria? Pues flamenco. Así ha decidido visitar esta tarde Castalia, con sus mejores galas y la ambición del que sabía que no había mañana. Era ganar o decir adiós antes de tiempo a la temporada. Y, entre esas dos opciones, los de Iván Ania han decidido estirar el chicle. Como el piloto de fórmula uno que, aunque esté cinco segundos por detrás de su oponente a falta de pocas vueltas, sigue apretando. Porque nunca se sabe dónde o en qué curva puede venir un error.
Y esa insistencia le ha llevado a firmar una victoria de absoluto prestigio en un escenario de altura. Otra vez en Castalia, templo para adorar en la historia reciente cordobesista. Ahora... todas las miradas a Éibar y San Sebastián.
Muy competida primera mitad
El duelo lo empezó el Córdoba con bastante decisión. Liberado y con la confianza necesaria como para plantear un duelo de igual a igual ante un candidato al ascenso. Por eso, y pese a algún error en salida de balón durante los primeros minutos que no se tradujeron en un mal mayor, el primer cuarto de hora tuvo claro color blanquiverde. Sergi Guardiola, en el 7’, probó a Matthys con un disparo centrado y Kevin, en el 10’, lo intentó sin éxito desde media distancia.
A partir de ahí, toma y daca constante. Ronaldo obligó a Iker Álvarez a sacar sus virtudes pasada la media hora y Jakobsen, en el 32’, ajustó demasiado a la escuadra tras superar a un Albarrán muy exigido en lo defensivo. Sin embargo, y cuando parecía que el choque se inclinaba hacia los locales, llegó la mejor ocasión del primer tiempo para el Córdoba. Vilarrasa dibujó un magistral pase al espacio para que Adrián Fuentes, solo ante Matthys, eligiera la peor opción posible con una vaselina que se marchó demasiado alta.
El ’golpe’ lo acusaron los cordobesistas, que hasta el descanso ya no se asomaron más por las inmediaciones del área del Castellón. Al contrario, les tocó resistir y defender. Cipenga, Jakobsen y Cala gozaron de varias oportunidades que no se tradujeron en ocasiones reales, pero el 1-0 fue una amenaza bastante real para los de Iván Ania, que agradecieron llegar al intermedio con ese empate en el momento en el que más sufrían.
Invitación formal a soñar
Muy pocos, por no decir que prácticamente nadie, pensaban en el clinic de fútbol que estaba por venir asistiendo a los primeros minutos de fútbol del segundo acto. Porque Iker Álvarez tuvo que desempolvar su traje de héroe en el 50' para firmar una de las mejores paradas de la temporada en todo el fútbol español. Camara, que celebraba ya el 1-0, se quedó con el molde.
Y ahí, cuando parecía que el duelo se le iba a poner muy cuesta arriba a los de Ania... pum. Gol. Kevin Medina (quién le ha visto y quién le ve) sacó a relucir todas esas virtudes que se le presuponían a su fichaje para presentar en bandeja una asistencia que Fuentes, de cabeza, no dudó en mandar a la red. 0-1.
Los cambios marcan la diferencia... pero tocaba sufrir
Los de Pablo Hernández dieron un paso al frente, amenazaron la portería blanquiverde, pero... 0-2. Jacobo y Diego Bri habían entrado a la hora de juego y este último dejó en evidencia a Mellot con una larga carrera al espacio que volvió a aprovechar, cómo no, Adrián Fuentes. Con el segundo, Percan, que había ingresado minutos después, desperdició una ocasión clarísima para hacer el 0-3 y eso, ante un equipo como el Castellón, es dejar una puerta puerta abierta al sufrimiento.
Hasta que tocó pasarlo mal de verdad. En el 82', Álvaro García fue el único capaz de derribar el muro que había levantado Iker Álvarez para incendiar Castalia. 1-2. Ania reaccionó dando entrada a Theo y Goti, pero la mejor fue para Dani Requena, que no acertó solo ante Matthys y con todo a favor para firmar la sentencia.
De ahí al final, y con seis de añadido, tocó sufrir de lo lindo. Pudo llegar el 1-3 y el 2-2, pero lo que se mantuvo fue un 1-2 que sabe a gloria y que, de paso, hace que el Córdoba no se despegue todavía del milagro. Mira que si son capaces...