Los jugadores del Córdoba se acordaron de su compañero Jacobo, lesionado
Las felices notas del Córdoba ante el Girona
La victoria blanquiverde, primera del curso, se basó en un gran trabajo colectivo y, a la vez, muy buenas actuaciones individuales
Partido de los que gusta puntuar el del Córdoba esta noche de viernes ante el Girona. Además, con victoria ante un ex de Primera. Un premio que se basó en lo colectivo, con mucho esfuerzo y sudor, pero también en grandes actuaciones individuales, como las de Isma Ruiz o Diego Bri, por citar dos casos.
Iker Álvarez (7). Empezó con trabajo ante los intentos de acabar jugada del Girona, aunque en la primera parte apenas estuvo exigido. En la segunda destacó su fiabilidad por alto, algo que le penalizó en el pasado. Poco que hacer en el gol.
Egoitz (7). Es un chico de los que gustan: serio, que no se achanta y que elige bien cuándo subir, aunque tendrá que seguir adaptándose al nivel de extremos de la Segunda. Sin embargo, le va a poner difícil jugar a los compañeros de zona.
Álex Martín (7). Fue la gran sorpresa del once, tomando el sitio de un Juan Gutiérrez sin acierto ni fortuna en Burgos. Pese a alguna indecisión, estuvo muy sobrio en el acto inicial. En la segunda mantuvo una buena línea tanto por alto como por bajo, aunque acabase sustituido.
Rubén Alves (8). Ojalá le respete el físico, porque a poco que los partidos sean normales y la concentración colectiva importante, su presencia da otro empaque al cuarteto de atrás. Sacó muchas pelotas que aspiraban a ser peligrosas.
Tasende (6). Abusó quizá de no complicarse en ciertas jugadas, algo que a veces se extrañaba en el Córdoba. Sus rosquitas de primera en ataque van para marca registrada. Por su costado vino el tanto de Asprilla, aunque fue un falló colectivo.
Isma Ruiz (9). Parecía difícil superar el nivel de la primera parte, una auténtica exhibición no ya en la recuperación, sino en la distribución, demostrando que no es un piernas con la pelota. Pero es que en la segunda estuvo soberbio también, sobre todo el tramo final cuando se complicaba el envite.
Eder García (8). Deben estar felices en Bilbao con lo que van viendo del centrocampista, por aquello de su restringido mercado. Estuvo en los dos arranques del primer y segundo gol, con pases luego en el momento justo. Y rozó el gol en el segundo tiempo, antes de marcharse tras vaciarse. Ojalá sea un nivel que se extienda en el tiempo.
Carracedo (8). Si otras veces se le criticó por su excesivo individualismo, este encuentro fue casi para enmarcar, con infinidad de regates exitosos y pases en el momento preciso y para hacer daño. A veces el Girona sólo pudo pararle por acciones antirreglamentarias,
Diarra (7). Un jugador de presencia siempre, que tuvo que estar más en una labor sorda en la primera parte, aunque con alguna recuperación destacada. Se creció en la segunda, liderando en la presión y en otros muchos aspectos.
Diego Bri (9). No se entendió mucho que tuviera cero minutos en Burgos y lo demostró pronto, con la asistencia a Víctor Sánchez en el primer tanto. Muy activo e insistente por su banda, además hizo luego el segundo gol, de pura garra, de lo que también va sobrado. Muy ovacionado cuando Ania le cambió.
Víctor Sánchez (7). Se ha ganado la oportunidad para hacer lo que hizo: estar en el sitio de un ‘9’ y mandarla dentro. Se deja todo en el campo, pero para nada corre sin cabeza. Una pena ese aparente pinchazo muscular que le obligó a irse cambiado al poco de la reanudación.
Diego Percan (5). No estuvo demasiado afortunado pese a contar con media hora larga más el añadido. Rozó el gol en una de sus primeras acciones, pero da la impresión de jugar demasiado acelerado.
Damián Cáceres (6). Salió con la idea de ayudar en la medular y lo hizo, aunque no se pudo evitar que el Girona se metiese en el encuentro. Le costó un poco con el balón, aunque habrá que esperar a saber si su presente está aquí o no.
Kevin Medina (5). No le llegaron demasiados balones como para lucirse. Ayudó en la recuperación, aunque está en la jugada del 2-1. Debe progresar.
Juan Gutiérrez (5). Ha perdido el sitio a las primeras de cambio. Entró para ayudar por su altura y no tuvo errores llamativos.
Enol (5). Colaboró en refrescar al equipo y fue capaz de ganar balones por abajo y por arriba. Es un jugador útil, aunque por ahora parece lejos del gol.