Construcción de un edificio en CórdobaConstructor

La crisis de Ormuz amenaza con encarecer la vivienda en Córdoba

El aumento de costes en construcción pone en riesgo nuevas promociones y anticipa subidas en los precios de venta

La promoción de vivienda en Córdoba se enfrenta a un nuevo factor de incertidumbre que puede afectar tanto a los proyectos en marcha como a los futuros: el repunte de costes en la construcción derivado de la crisis internacional en torno al Estrecho de Ormuz.

El sector ya detecta un encarecimiento en elementos clave como el combustible, que actúa como puerta de entrada del problema. Ese incremento se traslada de forma progresiva al conjunto del proceso constructivo, afectando a elementos clave como la maquinaria de obra, el transporte de materiales, las estructuras o la producción de hormigón y cemento. Según el vicepresidente de Construcor, Álvaro Carrión, «todo lo que interviene es una locura», en referencia a una cadena de costes que empieza a tensionarse.

Promociones en riesgo según su fase

El impacto no es uniforme. En Córdoba, el efecto dependería del estado de cada obra. Las promociones más avanzadas tienen mayor capacidad de absorber el golpe, pero aquellas en fases iniciales o en torno al 20% o 30% de ejecución quedan más expuestas.

Hayq ue tener en cuenta que se trabaja con certificaciones mensuales y precios que se van cerrando conforme avanza la obra, lo que introduce una incertidumbre constante. En ese sentido, Carrión señala que la «onda expansiva» de esta subida se deja notar especialmente en subcontratas y suministros que aún no están fijados.

Un desequilibrio estructural

Uno de los principales problemas es el desfase entre ingresos y costes. Las viviendas se venden con precios cerrados desde el inicio, pero los promotores no tienen garantizados los precios de todos los proveedores durante toda la obra.

Eso implica que cualquier subida inesperada se absorbe directamente en los márgenes. Y esos márgenes, según el sector, son muy reducidos. Carrión los situaba en torno a un «tres y pico por ciento» una vez completado el ciclo completo de una promoción, que puede prolongarse hasta tres años.

Este contexto se produce además en un mercado ya tensionado: escasez de vivienda nueva, demanda sostenida y dificultad creciente de acceso para los compradores.

El impacto llegará a los nuevos precios

Aunque no todas las promociones en curso trasladarán de inmediato el encarecimiento, el sector tiene claro que el efecto acabará llegando al comprador.

Los nuevos contratos, especialmente en promociones aún no iniciadas, recogerán ya el aumento de costes. Y lo harán en un contexto en el que la capacidad adquisitiva no ha crecido al mismo ritmo.

Carrión recuerda además que el esfuerzo real de compra supera con creces el esquema teórico hipotecario: el comprador no aporta un 20%, sino en torno a un 35% al sumar impuestos y gastos, lo que estrecha aún más el acceso a la vivienda.

Ormuz, el origen del problema

El detonante de esta nueva tensión no está en el mercado local, sino en el Estrecho de Ormuz, una de las principales arterias energéticas del mundo, por la que circula alrededor del 20% del petróleo global.

La escalada del conflicto en la zona ha provocado una reducción del tráfico marítimo y un aumento del riesgo para los buques, lo que ha tensionado los precios del crudo, del transporte y de múltiples materias primas.

Aunque España no depende directamente de ese suministro, sí sufre el impacto en precios al tratarse de un mercado global. El resultado es una subida en cadena de energía, logística y materiales que acaba trasladándose a sectores como la construcción.

Incertidumbre abierta

El sector mira ahora a la evolución del conflicto internacional como factor decisivo. Si la situación se prolonga, el encarecimiento podría consolidarse y afectar no solo a promociones concretas, sino al ritmo de construcción en general.

Carrión lo resume con claridad al situar el foco en el origen del problema: el Estrecho de Ormuz es, a su juicio, «la palabra clave para que esto se desbloquee y empiecen a bajar los indicadores».

Mientras tanto, la construcción en Córdoba afronta un escenario de costes al alza, márgenes ajustados e incertidumbre creciente, con una consecuencia previsible: la vivienda seguirá encareciéndose si no se estabiliza el contexto internacional.