El rodadero de los lobosJesús Cabrera

El vídeo

Se le ve andar por la playa, por el lugar donde precisamente tienen que estar esas bolitas y no hay ni un solo plano en el que mire al suelo impostadamente alarmada por los restos de esta contaminación

Actualizada 05:05

Si una imagen vale más que mil palabras, ni les cuento lo que vale un vídeo. Es imagen en movimiento, es sonido, es gesticulación y, por supuesto, es mucha más verdad que una fría fotografía. Hicieron bien ayer los de Sumar en divulgar un vídeo con su líder, Yolanda Díaz, en las playas de Galicia. Ella tiene la suerte frente al resto de lo que llaman «la gente» de comenzar los viernes el fin de semana con dedicación a estas cuestiones baladíes que, al fin y al cabo, son el mejor de los prólogos al descanso semanal.
Con días de retraso sobre la aparición de las bolitas blancas en las costas gallegas, entre otras, Yolanda Díaz decidió este viernes comprobar el supuesto desastre ecológico. Gracias a lo que se descubre en el vídeo, lo del desastre no se lo cree ni ella. Se le ve andar por la playa, por el lugar donde precisamente tienen que estar esas bolitas y no hay ni un solo plano en el que mire al suelo impostadamente alarmada por los restos de esta contaminación.
Yolanda Díaz y la candidata, Marta Lois

Yolanda Díaz y la candidata, Marta LoisEFE

La corte de Sumar recala después en un punto concreto de la costa donde una señora con gafas de gruesa montura negra tiene en las manos un colador de los grandes, de esos que salen en Masterchef para tamizar la harina de los bizcochos. Le muestra el colador a Íñigo Errejón, que se han decidido a sacarlo de gira para que le dé el aire y aún así pone cara de circunstancia porque no adivina a ver las diez o doce bolitas que les muestra la buena señora. Por mucho que se acerca la cámara, no se distingue el causante de la desgracia medioambiental. Y eso que la visita estaba más que prevista y programada, por lo que podían haber preparado una cantidad mayor de los pellets de marras, por lo menos para que salieran bien en los vídeos y en las fotos.
Lo que hay en el colador es lo que hay. Yolanda Díaz y Marta Lois, la flamante candidata a la Xunta de Galicia por Sumar, meten la nariz en el colador y la meten físicamente porque a cierta distancia no se distingue lo que hay en el fondo. Estaban todos tan encima del puñetero colador que se escucha a un cámara pedir que se echen atrás porque están amontonados unos encima de otros.
Este vídeo, cortito y sobreactuado pero intenso en emociones, tiene otra escena impagable en la que en vez de un colador aparece un cedazo de madera. Marta y Yolanda, rodilla en tierra, hurgan con el dedo en su interior, pero el primer plano de la cámara no ofrece más que piedrecitas multicolores. Casi nada de plástico. La vicepresidenta del Gobierno se lleva en varias ocasiones la mano a la mandíbula -un detalle que el realizador debía haber evitado- para reflejar aburrimiento, cansancio, hastío por participar en una farsa en la que los suyos no han sido capaces de prepararle una cantidad de bolitas de plástico suficiente para que todo fuera creíble.
Si hay alguien cabreado por el vídeo es, sin lugar a dudas, Yolanda Díaz. La llevan a una playa donde no hay bolitas de plástico, una señora de gruesas gafas le da la chapa mientras le pasa un colador gigante por delante de la nariz, la hacen agacharse para ver un cedazo que sólo ha capturado piedrecitas y restos de conchas -de mejillón gallego, supongo- y encima la hacen posar al lado de una bolsa del Mercadona. ¡Por Dios bendito! ¿A quién se le ocurre tamaña osadía? La empresa de Juan Roig, que es una clásica en el top ‘bête noire’ de la extrema izquierda, cogiendo protagonismo junto a Díaz. La señora vicepresidenta del Gobierno, tan dada a los ajustes de cuentas, como denuncian los suyos, seguro que el lunes no dejará cabeza alguna entre los responsables de ese vídeo tan jugoso para el resto de la humanidad.
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